«La vi la noche anterior y lucía absolutamente normal».

Nicole no había subido de peso, seguía teniendo su menstruación normalmente y no tenía antojos. Sin embargo, estaba embarazada. Cuando sintió un fuerte dolor en su abdomen pensó que eran dolores propio del período y tomó un baño de tina. A los pocos minutos sostenía un bebé en sus brazos. 

Cuando Nicole volvió a la casa de sus padres estaba saliendo de un duro momento en su vida: después de tres años de matrimonio, ella y su esposo habían decidido divorciarse.

A las pocas semanas de volver a la casa de sus papás tuvo su período menstrual con un flujo menor al habitual y, preocupada de estar embarazada, decidió hacerse un test de embarazo.

El resultado fue negativo, así que Nicole se despreocupó y continuó su vida. Los meses siguientes tuvo su menstruación, también ligera, pero con normalidad.

Durante el verano sufrió algunos problemas de indigestión. No tenía antojos, pero había ciertas comidas que le provocaban molestias: el ajo, las cosas picantes y otros ingredientes.

Ella no lo sabía, pero esa indigestión era parte de las señales de que una nueva vida crecía en su panza. Los problemas estomacales, además, le hicieron bajar de peso y por ende seguir ignorando lo que sucedía en su interior.

Un día estaba descargando cajas cuando un severo dolor en su espalda le impidió seguir. A eso le acompañó molestias en el abdomen.

httpv://youtu.be/Rd05VL8St-s

Pensando que eran dolores menstruales, Nicole tomó un baño de tina para relajarse. Sus papás estaban de vacaciones. Su hermano Steven en el piso superior.

Steven estaba tranquilo en su habitación cuando escuchó a Nicole gritar y, desesperado, corrió al baño.

«Mi hermana estaba desnuda gritando en agonía, no tenía idea de qué pensar. Me dice ‘Estoy teniendo un bebé’. Ella no lucía embarazada, para nada. La vi la noche anterior y lucía absolutamente normal».

-Steven, hermano de Nicole, a «No sabía que estaba embarazada»-

Steven no sabía qué hacer, así que llamó al 911 y la persona al otro lado de la línea le dijo que «tenía que hacerse hombre» y ayudar a su hermana a tener el bebé.

Allí se presentó un nuevo problema: el bebé de Nicole venía en posición invertida.

En lugar de nacer con su cabeza primero, sus piernas estaban a medio salir. Steven pasó el teléfono a su hermana para que ella hablara directamente con los paramédicos.

«Le dije ‘¡No puedo hablar, tú vas a tener que dar la información!’«.

-Nicole, a «No sabía que estaba embarazada»-

Nicole pudo pujar y dar a luz una niña antes de que llegaran los paramédicos, pero la pequeña estaba cubierta de moretones y no se movía.

«No sabía si el  bebé estaba vivo o muerto, y ese era mi mayor miedo (…) Me asustó cuán golpeada parecía la piel de mi bebé. Estaba acostada en la tina, con sangre en todas partes, sin saber qué sucedía, y pensando si todo estaría bien».

-Nicole-

A pesar de todas las cosas que parecían andar mal, Nicole logró hacer que su hija comenzara a llorar. Entonces llegaron los paramédicos, la subieron a una camilla y las llevaron a ambas a un hospital local.

Su pequeña tenía una condición que dificulta la coagulación de la sangre, por eso había nacido cubierta de moretones. Afortunadamente, recibió tratamiento médico a tiempo.

Hoy Nicole cría a su hija como mamá soltera y está orgullosa y feliz de poder decir que la pequeña es muy sana.

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