Por Ignacia Godoy
3 noviembre, 2016

“Con esta foto no pretendo ofender a nadie… pero quizás alguien haga algo en el futuro”. La imagen es dolorosa.

En realidad no podría imaginar una enfermedad peor que el cáncer. Desgasta de a poco a las personas hasta que se convierten en puro sufrimiento, y solo puedes quedarte ahí observando y dando apoyo a ese que lo necesita porque nada más puedes hacer para ayudarlos. Y lo peor de todo, es que le ocurre también a los niños. Niños pequeños, recién nacidos, ninguno se salva de este terrible diagnóstico.

En el caso de Andy Whelan, su hija Jessica comenzó con dolores muy fuertes en su brazo. Pensaron que no era nada más que una infección en los huesos así que la internaron por unos días en el hospital esperando que ese descanso la ayudará a mejorar. Sin embargo, el día que se suponía tenía que irse, había llorado toda la noche de dolor en su estómago. Cuando se había puesto su abrigo y estaba lista para que sus padres la llevaran a casa, los doctores le dieron la terrible noticia a Andy.

Andy Whelan
Andy Whelan

Tenía un tumor en esa parte del cuerpo en la etapa más avanzada a la edad de tres años.

“Le pregunté al doctor cuánto tiempo le quedaba, y me dijo que no podía saberlo pero creía que serían un par de años

-Andy Whelan a Daily Mail-

Andy Whelan
Andy Whelan

Jessica comenzó a vivir en el hospital. Se le cayó el cabello y tuvieron que raparlo hasta quedar sin nada. No iba a la escuela, por lo tanto se comenzó a hacer amigos en el recinto hospitalario con la misma enfermedad que ella. Tanto se había acostumbrado, que lloraba cuando estaba en su casa y no en su cama clínica.

Andy Whelan
Andy Whelan

Luego de unos meses comenzó a sentirse mejor, a pesar de que el tumor no había disminuido, tampoco había crecido. Así que Andy fue autorizado a llevar a su pequeña a casa junto con su hermano James y su madre Nicki. Cada momento vivido era capturado por la cámara para apreciarlo para siempre.

Andy Whelan
Andy Whelan

“Una mañana Jessica estaba viendo televisión y apareció un programa de hospitales. Viendo a los pacientes me dijo: No quiero morir. Sé que ella no entendía lo terrible de su situación, pero aún así, fue lo más terrible que escuché

-Andy Whelan a Daily Mail-

En una visita de vuelta al hospital, el doctor les dio las malas noticias a los Whelan. Jessica no solo tenía el tumor del mismo tamaño aún, si no que el cáncer se había ramificado a otras partes de su cuerpo. Le quedaban solo semanas de vida.

Andy Whelan
Andy Whelan

“Las noticias se sintieron como que mi corazón fuera arrancado de mi pecho y absorbieran todo el aire de mis pulmones”

-Andy Whelan a Daily Mail-

Andy Whelan
Andy Wheland

Desde ese momento que Andy comenzó a fotografiar a su hija en sus últimos días de vida. No solo para recordarla, de eso ya tenía bastante. Si no para concientizar a las demás personas, que esta enfermedad en los niños es terrible, y que se tiene que hacer algo más al respecto.

Andy Whelan
Andy Whelan

Una vez que compartió la fotografía en Facebook, tuvo más de 20.000 me gusta y fue compartido 8.000 veces. Junto con eso, recibió miles y miles de comentarios de apoyo a él y a su familia.

Además, decidieron que harían que Jessica recordara estas semanas como las mejores. Si quieres colaborar para que Jessica tenga los mejores últimos días de sus cuatro añitos, puedes hacerlo en esta página GoFundMe

Andy Whelan
Andy Whelan

Esperemos que puedan disfrutar de la vida de la mejor manera y les enviamos toda la fuerza que sea posible en esta terrible etapa.

 

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