Por César Ruiz
2 febrero, 2016

El pequeños sufre una extraña alergia a múltiples alimentos y nunca podía ser parte de las celebraciones. Hasta que su maestra hizo esto.

 tiene un hijo de 5 años llamado Cayden que asiste al jardín de niños. A su corta edad, el pequeño usualmente es excluido de casi cualquier actividad que gira alrededor de comida, debido a sus multiples y graves alergias de alimentos. No hay indicadores de la comida a la que pueda ser alérgico, sólo queda alimentarlo con algo nuevo y ver si se siente enfermo o no.

Cayden / Shannon Miskimen
Cayden / Shannon Miskimen

Cayden tiene un raro desorden llamado Síndrome de enterocolitis inducida por proteínas de los alimentos, y actualmente  tiene 12 alergias, por lo que su madre prepara minuciosamente cada comida que le manda a la escuela. Además, cada vez que hay una fiesta o un cumpleaños, ella le envía algo especial mientras los otros niños comen pasteles, dulces, pizzas y todo lo que regularmente acompaña a esos eventos.

En la fiesta de cumpleaños de su hijo ella pensaba hacer lo mismo, pero un correo electrónico de su maestra la detuvo. Cuando Shannon leyó la carta comenzó a llorar:

Shannon Miskimen
Shannon Miskimen

El texto dice:

“Quiero una fiesta para Cayden donde todo sea adecuado para Cayden. La señora Sheats y yo vamos a ir a comprar jugo de manzana Mott’s 100% original, (cereal) Lucky Charms, salchichas vienna originales, gelatinas de fresa libres de azúcar, y las clásicas papas fritas Lays (bolsa amarilla). Me gustaría un día donde Cayden no tenga que preocuparse sobre lo que otras personas tienen y donde pueda comer de todo. Si usted ve algo que no iba a funcionar por favor hágamelo saber. Yo traté de ir por las cosas que usted compra para él en clase y que estaba en la lista de comida aprobada. Usted es más que bienvenida para venir mañana o el viernes o ambos para asegurarse de que todo lo que tenemos está aprobado”.

Shannon / Fuente
Shannon / Fuente

Su profesora y su ayudante también enviaron notas a los otros estudiantes diciendo que todos los alimentos de la fiesta fueron seleccionados debido a las alergias de comida del salón. La maestra se ofreció hacer pancakes para los niños y que Cayden también pudiera comer.

El resultado fue lo esperado. Shannon dice que la fiesta fue todo un éxito y que el pequeño Cayden fue capaz de comer de todo sin miedo. Además agradeció la bondad y generosidad de la maestra ya que hizo de este cumpleaños, uno que su hijo no olvidará.

Felicidades por este tipo de maestros con buena voluntad y vocación. Espero que aún haya muchos como ella.

 

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