Por Felipe Hernández
2 noviembre, 2016

No podía dejar que su padre muriera.

Con solo 8 años de vida, Cao Yinpeng tuvo que enfrentarse a una de las experiencias más aterradoras para un niño: La posibilidad de perder a su papá para siempre. Ya que una vez que él fue diagnosticado con una leucemia que le daría solo seis meses más de vida, su hijo estuvo completamente dispuesto a convertirse en el donante de médula ósea que necesitaba para salvarse. Sin embargo, salvar a su padre no sería tan fácil.

En China, los donantes de médula ósea deben ser mayores de 18 años y menores de 45. Además de pesar 44 kilos, por lo menos.

VCG
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A veces los doctores hacen excepciones con familiares menores de 18 años, sin embargo Cao aún así no podía ayudar a su padre.

QQ.com
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Su peso estaba por debajo de lo requerido por las leyes chinas para ser donante de médula ósea, por lo que la posibilidad de ayudar a salvar la vida de su padre era prácticamente imposible. Pero su familia tenía un plan.

Se propuso subir de peso lo suficiente como para poder ayudar a su padre y así salvar su vida.

Weibo
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Para lograrlo solo debía subir 10 kilos, sin embargo tenía que asegurarse de hacerlo de manera saludable, produciendo altas cantidades de sangre y preocupándose de no perder demasiadas calorías. Por lo que siendo el único candidato compatible con su padre y con la ayuda de su familia, Cao se dispuso a seguir una dieta que aumentara su peso corporal y realizar caminatas nocturnas para favorecer la circulación de sangre.

Un mes después fue operado con éxito al igual que su padre, quien ahora se recupera de la cirugía que la donación de su hijo hizo posible.

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A veces los hijos son quienes darían la vida por salvar a su padres y este niño es la prueba, ¿no crees?