Por María Gana
9 marzo, 2015

Cada día del año, hacía “la pregunta” sin recibir respuesta.

Un chico enamorado ideó el plan más romántico y dedicado para sorprender a su novia y pedirle matrimonio de una forma novedosa. Bastante arriesgado, claro, porque si la respuesta no fuera la esperada… ¡Un año de esfuerzo tirado por la borda!

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