Por Francisco Armanet
1 septiembre, 2016

La respuesta del dueño es patética…

Francamente no sé qué merece mayor atención; la inmundicia y el poco profesionalismo llevado a cabo por el Restaurante «Su Casa» en Michigan, EEUU, o bien, el valor y la honestidad que tuvo la joven de apenas 16 años para enfrentar al dueño del local, denunciar la situación y renunciar ese mismo día. Lo cierto es que ambas cosas podrían ser noticias por sí solas. Sin embargo, hoy las tenemos juntas y la historia es tan asquerosa como digna de aplausos.

Erica es una chica de 16 años que, para ganar un poco de dinero en su época de colegio, decidió trabajar como mesera en un restaurante cercano a su hogar en New Haven, Michigan. La idea era buena. Cuando la mayoría de sus compañeras y compañeros dedicaban el tiempo libre a divertirse, ella se esforzaba por no pedirle dinero a sus padres y, en vez, pagar sus gastos por sí sola. Entonces, estuvo menos de una semana trabajando cuando el administrador del lugar le ordenó que las salsas y papas que los clientes no acababan por completo, debían reutilizarse. Erica, extrañada, se dirigió inmediatamente hacia el dueño del restaurante para consultarle si lo que el administrador decía era cierto y el hombre, sin titubear, le dijo que sí.

menupix.com
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Entonces, para la chica ya no cabía duda. Debía renunciar. Tal vez muchas otras personas hubieran seguido trabajando, mal que mal, eran órdenes del dueño. Sin embargo, para Erica sus principios fueron más importantes y ella le dijo que renunciaría. La respuesta que dio el dueño fue tan incoherente como agresiva.

«No tienes sentido común», le dijo. «Y si eres tan limpia y te preocupa tanto el orden, entonces, ¿por qué llevas tu delantal sucio?», añadió (cita de Buzzfeed).

Erica se fue al baño, botó algunas lágrimas de la frustración que sentía y continuó trabajando. Estuvo horas ahí, esforzándose para terminar el turno que le correspondía. Y así lo hizo.

Sin embargo, cuando llegó de vuelta a casa y le contó la historia a sus padres, ellos decidieron compartirlo en Facebook. El post suma más de 2 mil veces compartido y ha generado tanto impacto entre los clientes del restaurante «Su Casa», que hasta un periodista local llamado Walter Smith decidió tomar el caso y enfrentar al dueño para preguntarle si todo lo expuesto por la chica era cierto.

Walter Smith.

WWMMT
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La respuesta que dio Edgar Suarez, el dueño, fue nuevamente poco creíble.

«No sabía que estaba mal reutilizar la comida que los clientes no consumen», dijo. «Yo creí que estaba bien»….

Y claro, difícilmente puedo creerle eso al dueño de un restaurante que lleva años en el mercado.

¿Tú le crees?

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