Colaboración por Daniela Pérez
Venezolana. Ciudadana del mundo. Pasión por la lectura directamente proporcional a la pasión por la escritura. Amante de los animales, viajes y libros. Laberinto de Serendipias

Para ellos eran solo palabras, para los que las tradujeron fue mucho más duro

Recientemente, la FELGTB (Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales) lanzó este video de un experimento social realizado en Madrid, respecto a la discriminación y la homofobia. En el corto, un grupo de turistas se ven en la incómoda situación de traducir un mensaje bastante ofensivo a una pareja gay que, sin saber, está por meterse en a un hostal bastante hostil. La reacción de las personas ante el mensaje ofensivo, es esperanzadora. Después de todo, parece que afortunadamente hay quien considere que maltratar a alguien solo por su preferencia sexual, es mucho más merecedor de rechazo y condena… que ser gay. 

La discriminación hace referencia a cualquier trato diferente (generalmente, perjudicial y ofensivo) hacia otros, bien sea por motivos de raza, preferencias sexuales, religión, ideologías o política. El maltrato a otro ser humano, simplemente porque difiere de aquello que consideramos normal, correcto o aceptable, es absolutamente inadmisible. Alrededor del mundo, miles de personas son empujadas hacia profundas depresiones, traumas, inseguridades e incluso el suicidio porque viven siendo discriminadas. Realmente, ¿tenemos derecho a afectar la vida de una persona de una manera tan negativa? La respuesta es NO. Juzgar y excluir a nuestros semejantes es manifestación de la involución de la mente humana, de la intolerancia, de una pobre inteligencia emocional. Eso, eso sí es un problema, eso sí requiere ayuda profesional.

Captura-de-pantalla-2015-10-07-a-las-17.16.17

En 2007, en México se estimó que cada dos días una persona era asesinada por crimen homofóbico, situación que fácilmente podría extrapolarse a otros países (aunque sin datos estadísticos exactos) y definitivamente es algo que nos invita a la reflexión. Podría ser un hermano, un primo, un mejor amigo, un vecino. Cada quien es libre de pensar lo que quiera, pero para quien considera que es una enfermedad: nadie mata, insulta o maltrata a un paciente con cáncer, asma, o trastorno obsesivo compulsivo; para quien considera que es un pecado: seguramente todos hemos mentido, envidiado a alguien o tenido sexo antes del matrimonio y nadie nos mata, maltrata o insulta por eso. Juzgar no nos compete, condenar tampoco. Nadie debería ser castigado por vivir su vida de la forma que le hace feliz, desde que eso no lastime a otros. Ser libre no es un crimen, discriminar sí.