Por César Ruiz
3 junio, 2016

En especial si eres una mujer joven.

Atrás quedaron los tiempos donde si querías tener información de una persona tenías que preguntar y preguntar hasta llegar a ella. Hoy es mucho más fácil y escalofriante poder conocer -aunque sea superficialmente- la vida de alguien. De hecho, sólo basta con una fotografía para tener acceso a casi todos.

Eso es lo que demuestra el fotógrafo ruso Egor Tsvetkov con su nuevo proyecto. Él capturó los rostros de gente anónima en lugares públicos y rastreó a esas personas en redes sociales con un programa de reconocimiento facial. Así creó el proyecto Your Face Is Big Data.

A la izquierda, foto tomada por Egor Tsvetkov. A la derecha, la imagen de redes sociales.
A la izquierda, foto tomada por Egor Tsvetkov. A la derecha, la imagen de redes sociales.

Las fotografías fueron hechas sin permiso en San Petersburgo, luego se introdujeron en la aplicación rusa FindFace, que rastrea las caras entre las miles de cuentas de VK, -algo así como el Facebook ruso- y listo. Con solo unos cuantos clics puedes estar obteniendo información como profesión, edad, lugar de residencia y aficiones.

“Quería explicar que, en cierto modo, es nuestra culpa que nuestra intimidad quede tan expuesta a terceras personas. Agregamos más información privada en nuestras redes sociales de lo que creemos. Todavía tenemos que aprender a usar los ajustes de privacidad”.

-Egor Tsvetkov a Verne-

A la izquierda, foto tomada por Egor Tsvetkov. A la derecha, la imagen de redes sociales.
A la izquierda, foto tomada por Egor Tsvetkov. A la derecha, la imagen de redes sociales.

Fue en verdad sorprendente la efectividad de su método. Consiguió encontrar en Internet a 3 de cada 4 fotografiados y por supuesto, obtener información de ellos. Los jóvenes son los más expuestos.

“También he detectado ciertas diferencias en cuanto a género. Es algo más sencillo rastrear las cuentas femeninas, porque ellas suelen exponerse más en redes sociales y sus autorretratos están más elaborados y son más nítidos”.

-Egor-

Este estudiante ruso de 21 años indicó que casi nadie se dio cuenta de que estaba siendo fotografiado, a pesar de que no se escondía. Simplemente iban distraídos con sus smartphones, como se puede ver en las fotos.

 

A la izquierda, foto tomada por Egor Tsvetkov. A la derecha, la imagen de redes sociales.
A la izquierda, foto tomada por Egor Tsvetkov. A la derecha, la imagen de redes sociales.

Hasta el momento, solo una persona se ha reconocido en la secuencia de imágenes y se ha puesto en contacto con él. “Aunque le pareció algo terrorífico verse expuesta de esa forma, entendió el propósito del proyecto y está de acuerdo en que así podemos alertar a la gente sobre lo arriesgado de exponer nuestras vida en redes sociales”.

Esa persona llamada Polina Trel contó su experiencia en el proyecto de Egor. Señaló que tal acción disparó su paranoia:

“La gente me decía: ‘¡Eres famosa!’. No es como me sentía. Al principio quise cerrar las cortinas, desconectar Internet y huir hacia el bosque“.

Aunque admite que no quiere abandonar las redes sociales, sí le gustaría mantener el anonimato suficiente como para poder ir en el metro. Agradeció al autor por alertarla sobre este problema.

A la izquierda, foto tomada por Egor Tsvetkov. A la derecha, la imagen de redes sociales.
A la izquierda, foto tomada por Egor Tsvetkov. A la derecha, la imagen de redes sociales.

Este podría ser el fin del anonimato, al menos hasta que los usuarios aprendan a usar adecuadamente las redes sociales. En ellas hay una serie de herramientas para ocultar tu perfil o no dejar tu información a la vista de todos. 

Aunque el experimento se hizo con la red social VK, Google también posee una herramienta para buscar imágenes con imágenes. Tal vez en este momento alguien esté buscándote.