Por Vicente Quijada
29 mayo, 2018

Para ver a los merengues perdiendo una conquista internacional debemos remontarnos al año 2000, cuando la popular escuadra argentina dio el gran golpe en Tokio. Tras dicho duelo, el Madrid nunca más perdió una definición y ya acumula 13 al hilo, lo que le da un motivo de orgullo a la entidad boquense. ¿Quién lo volverá a derrotar?

Tras el desafortunado error de Karius, Bale decretó el 3-1 y la 13ª vez  consecutiva, en 18 años, que el Real Madrid conquistaba un trofeo internacional tras disputar la final. El año 2000, en tanto, fue la última vez que alguien pudo arrebatarle ese honor a los merengues, en la Copa Intercontinental, cuando un conocido conjunto sudamericano les aguó la fiesta en Tokio.

La competencia, extinta en 2004, enfrentaba al campeón de la Champions League, los españoles, tras derrotar al Valencia, y al conquistador de la Libertadores de América, Boca Juniors, que apeó al Palmeiras en penales.

Lutz Bongarts

Los favoritos eran, sin duda, los europeos que tenían entre sus filas a estrellas del balompié como Roberto Carlos,Hierro, Figo y Raúl, y eran dirigidos por el campeón del mundo -aún no en ese entonces-, Vicente del Bosque. En contraste, los andinos contaban con ídolos de la entidad como Sebastián Battaglia, Juan Román Riquelme y Martín Palermo, sufriendo también la ausencia del zaguero Walter Samuel. Hasta Barros Schelotto, actual entrenador de los boquenses, fue parte de la plantilla del mítico Carlos Bianchi.

A pesar de las expectativas, todo empezó cuesta arriba para los hispanos. Bastaron sólo 3 minutos para que Palermo anotara el primero, tras gran habilitación de Delgado, y 6′, para que el encuentro se pusiera a favor de los sudamericanos 2-0, también por obra del rubio delantero. La sorpresa en Tokio era mayúscula.

El Madrid intentó reaccionar, con prácticamente aún todo el partido por jugar y 6 minutos más tarde encontró su premio, a través de Roberto Carlos y un disparo inatajable para el portero Córdoba. Sin embargo, la inteligencia de Riquelme y el firme planteamiento de los argentinos fue suficiente para mantener el 2-1 y proclamarse campeones de la Intercontinental por segunda vez, ante el rival más difícil del mundo.

Toshifumi Kitamura

“Esa noche jugamos tranquilos. Teníamos un equipo con mucha experiencia y el entrenador nos transmitió confianza. Ellos se sorprendieron y cuando reaccionaron ya íbamos ganando 2 a 0”, recuerda el “10”, de pasos por Barcelona y Villarreal y que apunta a este duelo como uno de los más importantes de su exitosa carrera. 

“Recuerdo la Intercontinental contra Boca en el 2000 que nos costó caro. Ese partido nos enseñó una lección”, reflexionaba Iker Casillas el 2014, ad portas de enfrentar a San Lorenzo en el Mundial de Clubes, el torneo que reemplazó a la Continental, y el cual levantaron tras ganar 2-0.

Clarín

Porque el Real Madrid efectivamente aprendió de su caída en el 2000 -la cual fue seguida de su derrota en la Supercopa de Europa, ante el Galatasaray- y tras ella ha ganado todas sus definiciones. Todas, acumulando 13 títulos internacionales: 5 Champions League, 3 Mundiales de Clubes, una Intercontinental ante Olimpia -el 2002, 2 años antes de que desapareciera- y 4 Supercopas de Europa. Imparables.

AP

Boca, en tanto, celebró dicho título del 2000 como nunca, siendo recibidos como héroes en Buenos Aires y tardando hasta 7 horas en llegar al hotel debido a la algarabía. Ya la habían ganado en 1977, ante el Borussia Monchengladbach, y la volverían a ganar el 2002, por penales al AC Milán, pero nada igualaría aquella mágica noche en Tokio el 28 de noviembre de 2000.

Aquella vez vieron caer a los Galácticos por última vez.

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