Por Vicente Quijada
6 mayo, 2018

El ariete del Liverpool sigue demostrando que no sólo es un gran jugador -y actualmente el segundo goleador de Europa, 2 goles detrás de Messi-, si no que también es un ser humano ejemplar. Ayudó a su natal Nagrig una vez más y su gente le agradece. Que haya salido segundo en las presidenciales no es una excepción.

Nunca se gasta suficiente tinta -virtual- cuando se trata de destacar la calidad humana y generosidad del goleador egipcio de Anfield, el “Faraón” Mohamed Salah. En otras ocasiones les hemos relatado de los diversos gestos que ha tenido con Nagrig, su pueblo natal. Escuelas, donaciones a hospitales, la creación de un centro para las personas de escasos recursos y hasta ayudó a un ladrón que le robó en Egipto. Uno diría que ya es suficiente.

Pero no. Mo no sólo fue el eje de una sufrida clasificación a Rusia 2018 y un mecenas solidario para su querido hogar, ahora quiso ir más allá y hasta salvó vidas en su ciudad.

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Como en otras ocasiones, esta vez su cooperación tuvo a Basyoun, su provincia natal, como objetivo. En concreto, el ariete de los “reds” donó 5 acres de terreno, los cuales tienen un costo cercano a los 403 mil euros -el delantero gana cerca de 120 mil semanales-, para la construcción de una planta de tratamiento aguas servidas. De esta manera presta una vital ayuda para una comunidad que se caracteriza por su pobreza y precariedades, y en este caso una tan trascendental como el agua potable.

“No puedo decirte lo mucho que significa para nosotros, honestamente”, empieza agradeciendo emocionado el profesor del pueblo. “Lo que ha hecho por nosotros y por Egipto… simplemente no puedo explicarlo, en absoluto. Todavía viene a su aldea y nos visita. Para nosotros no es un extraño y nunca lo será.”, exclama.

Mohamed Salah ha acordado donar, junto a su padre, 5 acres de terreno para su villa local en Basyoun, donde nació, para construir una planta de aguas servidas para su gente. Un jugador clase mundial pero incluso una mejor persona.

Y lo que cuenta no se queda solamente en un ideal, si no que lo materializa en una anécdota. “Lo vi caminando una vez y le grité ¿qué haces caminando sin seguridad? ¿Sabes quién eres ahora?”, cuenta. “No ando por mi ciudad natal con seguridad, este es mi hogar”, explica que le respondió el exitoso futbolista, en otra muestra más de su tremenda humildad.

Pero tal como anticipábamos -y hemos relatado en otras ocasiones- no es el único significativo acto de Salah con su pueblo natal. Como detalla The Sun, junto con los hospitales y escuelas que ha ayudado a construir en Nagrig, Mo también compró una ambulancia y equipo médico para dicha zona, financió “dos incubadoras para bebés prematuros en Basyoun”, según relató un médico, y dona hasta 4 mil euros mensuales en comida para los más necesitados de su hogar.

PA

Al tiempo que ayuda constantemente a su querido Egipto, el responsable de la clasificación a la Copa del Mundo tras 28 años se enfoca en tener un buen papel en dicha cita. Los africanos deberán medirse ante el local, Arabia Saudita y Uruguay en el grupo A, lo que hace pensar que no sería descabellada una eventual clasificación a 8vos de final. Algo que lograron, pero hace 84 años, en el Mundial del 34′, cuando era la fase inicial del torneo (!).

A Salah sólo le queda 1 partido en la Premier para alcanzar a Lio Messi, 2 goles por encima en la carrera por la Bota de Oro y con 3 encuentros por jugar, por lo que es lógico que la cabeza de Mo esté concentrada en lo que ocurrirá en 39 días en Ekaterimburgo, cuando debute en la Copa ante los charrúas. Al menos ya sabemos que en su país siempre piensa.

 

 

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