Por Vicente Quijada
25 mayo, 2018

Hace 13 años, cuando el Liverpool remontó un partido increíble en Estambul y levantó la Orejona, el extremo de los “reds” estaba en su natal Bambali viéndolo por televisión. Ahora, como uno de los estandartes del elenco inglés, recordó sus raíces y tuvo un solidario gesto con su hogar en África.

Hoy se cumplen 13 años desde que, en un partido épico, el Liverpool remontara un contundente 3-0 en contra y alzara, tras ganarle en penales al Milán, la Orejona el 2005. En ese mismo instante, a miles de kilómetros de distancia, en la pequeña localidad senegalesa de Bambali, un Sadio Mané de 13 años veía emocionado el espectáculo. Hoy, con 26 primaveras, es uno de los responsables -con 9 tantos- de que el Liverpool esté de vuelta en la final de Champions League.

“Si por aquel entonces me lo hubieran dicho, que estaría jugando la final de la Champions League, no me lo hubiese creído. Ojalá ganemos”, comentó, a sólo horas del esperado choque ante el bicampeón Real Madrid.

Herald Scotland

“Mi familia todavía vive en el pueblo. Mi madre y mi tío. Todos van a estar atentos al partido”, explicó, rememorando aquellos años en que aún era un niño. Ahora, eso sí, la expectación será mayor ya que el hijo prodigio de Bambali estará en cancha para luchar por la gloria. Y es por dicha razón que Mané tuvo un solidario gesto con su gente.

“El pueblo tiene 2.000 habitantes. Compré 300 camisetas de Liverpool para enviárselas a los vecinos de Bambali, para que los aficionados puedan usarla para ver la final”, manifestó. Así, podrán disfrutar, tal como él hace 13 años, de uno de los partidos que paraliza al mundo.

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“Recuerdo que el AC Milan ganaba 3-0, después el Liverpool consiguió empatar 3-3 y venció en la tanda de penales. Fue un gran recuerdo para mí”, recuerda Mané. “La vi en mi pueblo y en ese momento no estaba apoyando al Liverpool. En aquella época era un seguidor del Barcelona”, comenta el africano, quien además aprovechó de contar una pequeña anécdota.

“Recuerdo estar con un amigo, un gran amigo mío, que es un fanático del Liverpool. Con el 3-0 de desventaja se desentendió del partido”, relata. “Dejó de mirar la final y salió de allí corriendo como un loco para escapar. Después regresó a la conclusión del encuentro y no podía creerlo”, comentó. Y dudamos que su amigo haya sido el único en sufrir algo así.

Liverpool FC

El compañero de infancia de Mané, además, le hizo una curiosa solicitud al delantero. “Todavía está en Senegal. Me pidió que esta vez no nos pongamos 3-0 abajo en el marcador”, relató el jugador, quien, tras la final en Kiev, se unirá a los trabajos de la Selección de Senegal, la cual irá a su segunda Copa del Mundo -tras la del 2002-, donde tendrá que medirse ante Colombia, Polonia y Japón en el grupo H.

“Volveré en verano, después del Mundial de Rusia, y espero poder enseñar mi medalla de campeón”, lanzó el autor de 9 goles en la campaña europea del Liverpool. ¿Cumplirá?

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