Por Vicente Quijada
22 mayo, 2018

Ser árbitro en países como Panamá puede ser complicado, al punto que, para subsistir, es necesario tener más de un empleo. El caso de Gabriel Victoria es digno de admiración y un orgullo para su país, que verá como el juez se desempeña en la próxima Copa del Mundo.

La selección panameña, debutante en la Copa del Mundo, no será la única que cumplirá una quimera en tierras rusa. Gabriel Victoria, un árbitro asistente de dicho país, también lo hará. El juez, quien debido a la precariedad de su labor en el deporte rey debe también trabajar como recolector de basura, reaccionó emocionado cuando su mujer le informó que sería uno de los 63 colegiados -en calidad de asistentes- que viajarán a Rusia.

“No podía hablar con ella de la emoción”, explicó Victoria ya más tranquilo con la noticia. “Me dijo que me calmara, que me iba a dar algo. Pero yo le dije que tranquila, que sólo era la emoción”, manifiesta el hombre que, junto a su rol de juez, lidia hace 25 años con la basura de otros.

“Dios cumple sus promesas”, fueron las palabras del árbitro asistente quien, junto a John Pittí -quien irá como juez central-, representará a su país como colegiado por primera vez en una cita mundial absoluta. Antes, estuvo en el Mundial sub 20 de Nueva Zelanda en 2015, en la Copa América Centenario del 2016 y en el Sub 17 de India el 2017. Ahora, tendrá un desafío mayor, donde puede terminar siendo tanto asistente como parte de los jueces que revisarán el videoarbitraje, por primera vez presente en la Copa del Mundo.

A pesar de los méritos del juez, quien fue calificado por Hernán Darío Gómez, seleccionador de los panameños, como un “orgullo del país”, su labor como árbitro en la primera división local -y compromisos internacionales en algunas ocasiones, como las que mencionábamos más arriba- no paga lo suficiente para subsistir, por lo que Victoria tiene otro sacrificado trabajo: ser recolector de basura. 

Noticias 24PTY

Tengo casi 25 años en esta profesión, un trabajo armónico con los compañeros, nada de estrés, siempre andamos contentos y a la hora que hay que hacer el trabajo lo hacemos”, explica el afortunado árbitro sobre su otro oficio, aquel que ayuda a pagar las cuentas y mantener a la familia. Y uno que desarrolla a la par con su función de árbitro, al punto que fue seleccionado por su buenas presentaciones a nivel internacional.

“Me siento muy contento -por ir al Mundial- ya que nuestra selección también va”, declaró el panameño, que acompañará a su país en la cita. Panamá, debutante en la Copa del Mundo, enfrentará una complicada fase de grupos ante Bélgica, Inglaterra y Túnez, en el grupo G.

RPC

Pero tal como para Victoria, la participación en el Mundial representa un sueño, en especial para el juez, quien se alejará del balompié en 2019, ya satisfecho con su cometido. Sobre su otra labor, en tanto, asegura que seguirá ““todo el tiempo que se pueda”.

Más allá de lo que pase en Rusia, será una gran Victoria para Gabriel.

Puede interesarte