Por Vicente Quijada
4 junio, 2018

Ya va más de una semana y la polémica no cesa. Ya se había advertido sobre un golpe del central madridista sobre el malogrado portero, instantes antes del tanto de Benzema -en que el Loris falló clamorosamente-, pero hasta ahora sólo eran suposiciones. Con el diagnóstico en mano, ¿habrá repercutido en la decisiva -y mala- actuación del meta?

A Sergio Ramos le llueve sobre mojado. No sólo ha sido acusado -hasta por organizaciones de judo- de provocar la lesión de Salah con un malintencionado forcejeo, el cual incluso le valió amenazas de muerte. El golpe -intencional o no- que le propinó al portero “red” minutos antes del primer gol pasó desapercibido para el árbitro, y luego no tomó mucha relevancia en las redes, hasta ahora. 

Esto porque el arquero, aún golpeado por la dolorosa derrota en la cual tuvo una gran responsabilidad, se hizo exámenes 5 días después de la final, para descartar cualquier tipo de problema. Y el diagnóstico, entregado por el el Hospital General de Massachusets y el Hospital de Rehabilitación Spaulding, dejó muy mal parado al defensa del Real Madrid.

UEFA

“Después de revisar cuidadosamente las imágenes del partido e integrar una detallada historia, en la que se incluyen sus síntomas subjetivos actuales y posteriores al contacto, así como exámenes físicos y mediciones objetivas, concluimos que el señor Karius sufrió una conmoción durante el partido del 26 de mayo de 2018″, sentencia el Dr. Ross Zafonte, mediante un comunicado -el cual fue publicado a raíz del creciente interés de la prensa.

Según explicaron, el 31 de mayo -a 5 días de jugada la final- el portero fue a realizarse exhaustivos exámenes y un TAC para descartar cualquier problema, tras el golpe que sufriera en el 48′. En ese momento, mientras el Madrid buscaba la portería, Ramos corrió peleando la posición con Van Dijk y, como se aprecia en las imágenes, se dejó caer y le tiró un codazo a la cara del portero.

El alemán protestó de inmediato, alegando el golpe en el rostro, pero el juez desestimó y el duelo siguió como si nada. Sin embargo, sólo 2 minutos más tarde, una grave desconcentración del meta le dejaría el balón servido a Benzema, quien cobraría a placer y marcaría el 1-0 para el Real Madrid.

“En el momento de nuestra evaluación, los principales síntomas residuales y signos objetivos del señor Karius sugieren que sufrió una disfunción espacial visual que probablemente ocurrió inmediatamente después del suceso -que provocó la conmoción-. Es posible que tales déficits afecten al rendimiento”, explicaron desde el centro médico, dando a entender que el meta no estaba completamente “en sus cabales” cuando se equivocó en los tantos. Porque sí, no fue sólo uno.

Con el duelo 2-1 a favor de los merengues, y con paño aún por cortar, Bale sacó un remate con efecto desde afuera del área, el cual no pudo contener Karius. Era el 3-1 definitivo en el 83′ y la sentencia para el cancerbero. Nadie era más culpable que él.

Lo lógico ahora sería pensar que gran parte de sus errores pasaron por esta conmoción, la cual fue producto del golpe de Ramos. Con ello, el central sería el culpable de sacar del partido a dos puestos claves del rival: el goleador y el portero. Pero, en defensa del madridista, el alemán siguió jugando -teniendo a un sólido Mignolet en la banca- y hasta tuvo grandes atajadas tras el codazo, lo que desmitificaría el efecto directo en su rendimiento.

AFP

“El señor Karius ha mostrado una mejora significativa y constante desde que sufrió la conmoción y esperamos que se recupere completamente, basándonos en los resultados del examen”, continúa el informe médico. “Esperamos que con tratamiento y siguiendo los protocolos de actividad prescritos continúe mejorando”, estimaron.

Una mejoría que, en vista de su reacción tras el final del partido, no tendrá que ser sólo física si no mental. Al menos, con este diagnóstico, puede echarle la culpa a otros factores. 

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