Por Vicente Quijada
18 mayo, 2018

El delantero argentino no se guardó nada a la hora de recriminar a su compañero en la selección albiceleste, quien, en un duelo entre Atalanta y AC Milán, golpeó fuertemente al volante argentino por la espalda, cuando justamente se recupera de una lesión en dicha zona. El «agresor», frustrado por no entrar en la lista de Sampaoli, se defiende.

El pasado domingo 13, Atalanta y AC Milán, 7º y 6º, luchaban por un puesto a competiciones europeas, en la penúltima fecha del fútbol italiano. En una jugada de apariencia intrascendente en el 31′, dos futbolistas argentinos saltaron por el balón: Lucas Biglia y el «Papu» Gómez. En el salto, el ariete golpeó a su compatriota violentamente en la espalda con la rodilla, generando la preocupación de todo el país andino.

El volante, fundamental en la estructura de Sampaoli, sufrió una fractura lumbar el 21 de abril pasado y fue intervenido con el objetivo de llegar a Rusia. En una recuperación récord, Biglia volvió a la cancha al menos 3 semanas antes de lo previsto inicialmente y fue allí cuando su compatriota lo agredió justo en la zona complicada.

TN

Lucas reaccionó con rabia e increpó a su compañero de selección, gritándole mientras se levantaba. El jugador de Atalanta, en cambio, sólo atinó a mirarlo y luego siguió trotando en la cancha como si nada hubiera pasado. Y a pesar de que luego se disculpó utilizando sus redes sociales, argumentando que no lo vio a la hora de saltar, la polémica ya estaba instalada y el ya complicado vestuario albiceleste sumaba otro problema.

«Me imagino la calentura de Lucas, sobre todo por ser un compañero que estuvo con nosotros», comentó otro referente de la selección de Sampaoli, Sergio «Kun» Agüero. «Por ahí -Gómez- no se dio cuenta o pensó que le iba a ganar, pero se vio una imagen que fue fuerte y como él tenía esa lesión, al final lo resintió», se manifestó el delantero del Manchester City. El futbolista milanés, quien debió ser reemplazado por su dolencia, sólo sufrió un hematoma, por lo que podrá estar en la cita mundial y es más, fue ubicado en la lista de 35 del casildense.

Aún así, el goleador no se guardó nada a la hora de criticar a su compañero de selección. «Yo lo hubiera esperado en el túnel y le hubiera dicho de todo, pero cada uno es diferente», disparó desafiante. «Lo hubiera apretado para preguntarle si fue con mala leche o no, aunque las cosas quedan ahí. Mejor aclararlo e ir frente a frente, preguntarle ‘¿lo hiciste a propósito o qué?’ y ya está, es fútbol», se manifestó el «Kun».

AFP

Como era de esperar, no fue el único que opinó sobre el suceso. Claudio «Chiqui» Tapia, el presidente de la federación argentina, comentó que «no le gustó para nada el golpe», afirmando que «no era necesario». «A esta altura con cada patada que le pegan a un jugador de la selección yo tiemblo», reflexionó el dirigente, quien aseguró que se tatuará la Copa del Mundo en caso de que Argentina la levante.

El acusado, por su parte, volvió a disculparse con el volante del Milán. «No hubo ninguna mala intención y le pido disculpas a Biglia. La estoy pasando como el orto -muy mal- por lo de Lucas. Cualquiera sale a decir que uno es mala leche y dicen barbaridades», se manifestó el jugador del Atalanta, quien quedó fuera de la nomina de Sampaoli a pesar de sus recientes apariciones.

«Estaba recontra ilusionado porque fui titular contra Perú, casi soy titular con Ecuador y estuve en otros amistosos», explicó. «Hoy que lo veo de afuera estoy muy triste, me parece una estupidez que me estén matando por una jugada puntual con otro argentino al que gracias a Dios no le pasó nada. Estoy mal por eso, pero peor por no estar en la lista de 35 ni 23″, declaró quien acumula 9 goles y 11 asistencias en su 4ta temporada en la Serie A.

Infobae

Gómez, además, le respondió al delantero del Manchester City. «No sé qué relación tendrá con Biglia. Yo estuve con él en el Sub 20 y el Sub 16, al Kun lo conozco desde que jugábamos al baby fútbol con 7 años. Si es amigo de Biglia, está perfecto que lo defienda porque casi lo lesiono», consideró el extremo. «Prefiero darle un cierre definitivo al tema, entiendo la calentura de Biglia porque él se estaba recuperando de la lesión y seguramente quería demostrar que quería jugar en la Selección y estar en el Mundial», espetó el «Papu».

Argentina debutará en tan sólo 28 días más, sin la presencia del delantero del Atalanta y a la espera de la recuperación de Biglia. Siempre y cuando nada altere, nuevamente, el vestuario albiceleste.

Puede interesarte