Por Vicente Quijada
24 mayo, 2018

El extremo del Liverpool es un devoto musulmán y como tal, se preocupa de cumplir todos los ritos que su religión le exige. Sin embargo, una de esas costumbres podría afectar negativamente a Mo cuando enfrente al Real Madrid en Kiev, en tan sólo 2 días. ¿Error o compromiso?

Para nadie es secreto que Mohamed Salah profesa con orgullo y convicción su religión, la musulmana. Es cosa de recordar sus incontables -como sus goles- celebraciones realizando el Salat, aquel tradicional rezo árabe. De carácter humilde y sumamente solidario, el egipcio se ha encargado de portar los valores del Islam a donde sea que haya jugado, lo cual ha sido ampliamente apreciado en su país. 

Sin embargo, un rito tradicional de su creencia podría traerle consecuencias negativas de cara a la final contra el Real Madrid en Kiev, en sólo 2 días más. Una marcada con rojo por el extremo, más ansioso que nunca por demostrarle al mundo su valía, pero que no le detuvo de cumplir con los mandamientos del Islam. 

AP

Se trata de el Ramadán, sin duda una de las celebraciones más importantes de su religión, en la cual los fieles no pueden comer, beber ni mantener relaciones sexuales desde el amanecer hasta el ocaso. La tradición se inicia el 16 de mayo y termina el 14 de junio, por lo que el egipcio tendría que enfrentar a los merengues sin haber comido nada durante todo el día. Es más, ya está cumpliendo con dicha exigencia.

Si bien los deportistas pueden realizar una excepción, como lo han hecho jugadores como Benzemá – quien ya no practica el extenuante rito por su incompatibilidad con el deporte-, según la información de cercanos al diario local Al Masry al Youm, Salah no se abstendría de ello. Pero, para tranquilidad de los “reds”, la falta de comida “no afectará” al extremo musulmán, según constató el mismo medio.

AS

Además, la familia, como suele hacer antes de cada duelo importante del delantero, sacrificará a 3 terneros con el fin de bendecir a Mohamed. Aún así, el jugador no podrá ingerir nada desde las 5 hasta las 20:45, hora en que comenzaría la final en Kiev, por lo que deberá cambiar sus hábitos alimenticios para evitar fatigarse o rendir con menos velocidad, su gran arma.

“Juego mejor en el Ramadán porque estoy más limpio por dentro”, comentó en su momento El Zhar, jugador del Leganés español, desmitificando la creencia popular. El nutricionista Jesús Muñoz, en cambio, cree que le afectara negativamente, según le expresó a Marca. “Por más que se sientan más limpios, están peor preparados para un ejercicio físico”, disparó, agregando que si Salah “cumple a la perfección el Ramadán, su rendimiento va a ser más bajo, le va a costar más llegar a los balones en un partido de tal exigencia”.

Reuters

Además, el egipcio no sería el único, al menos en el papel. Sadio Mané, el senegalés encargado de correr por el otro extremo de la cancha, también es musulmán -por ello se le ha visto rezando con su compañero en las celebraciones-, por lo que, en estricto rigor, también debería someterse. De ser así, las 2 lanzas con las que cuenta Klopp por los costados verían su rendimiento golpeado, pero nada dice que el ex Southampton vaya a cumplir con la exigencia del Islam.

¿La religión de Salah, la gran estrella del Liverpool, será un problema o una bendición de cara a la final en Kiev? En menos de 72 horas lo sabremos.

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