Por Vicente Quijada
28 mayo, 2018

Cuando Roberto Mancini asumió el mando de la escuadra italiana, una de las primeras noticias que entregó fue la eventual vuelta de su ex dirigido en el Manchester City, amén a su rendimiento en Francia. Y quien no dijera presente desde el 2014 apareció en su 1era nómina, y el “9” no tardó en responder.

El reloj del juez Scharer marcaba el minuto 21 en el estadio Kybunpark de San Galo, en Suiza, y un rechazo de la defensa árabe queda en los pies de Mario Balotelli, a no más de 35 metros del arco. El hijo de inmigrantes ghaneses volvía a su selección tras 4 años y al mando de quien lo hiciera debutar en el profesionalismo, aquel lejano 2007. El “9” de la Azzurra zizaguea a la zaga rival, apilando rivales frente a él, y saca un remate ajustado al poste derecho de Al Owais, portero de Arabia Saudita. 

Era el 1-0 de de la nueva Italia, la que tiene a Roberto Mancini en el banquillo y que buscará recuperar la gloria perdida camino a Rusia en la Euro 2020. Sin embargo, el de hoy era sólo el primer apretón, el más difícil quizás para este combinado que busca despojarse de los fantasmas de la eliminación. 

La “nueva” arma del ataque itálico celebró como acostumbra, quedándose parado y serio, mientras Lorenzo Insigne -con quien al parecer ha hecho buenas migas en el vestuario- corría a abrazarlo. Toda la escuadra europea termina por arropar a Súper Mario, que tenía más ganas que nadie de esta revancha. Una que se le alejó por la rebeldía juvenil que antes no podía contener. El ariete del Niza dejó la cancha entre aplausos en el 58′ para darle paso a Andrea Belloti, el delantero de 24 del Torino, quien marcaría el 2-0 10 minutos después.

Los italianos terminaron ganando 2-1 -descuento de Al Shehri- contra una selección africana, dirigida por el ex DT de Chile Pizzi, que asistirá al Mundial y tendrá que clasificar ante Uruguay, Egipto y los locales. La renovada escuadra de Mancini aprobó en su debut con un 4-3-3 que tuvo al joven Donnaruma en el arco, y una base de futbolistas habituales como Romagnoli, Fiorenzi, Pellegrini e Insigne. Arriba, un probado como Belloti, la apuesta por Politano, del Sassuolo, y el regreso del niño malcriado del entrenador, Balotelli.

“Los jugadores en Italia son muchos, también en momentos en los que pensamos que pueden ser complicados”, explicaba el estratega en su anuncio como seleccionador de los europeos. “Se pueden encontrar jugadores con calidad. Mario Balotelli es italiano, le hablaremos, seguramente le llamaremos”, lanzó, causando sorpresa en el medio.

AFP

Sin embargo, no debiera extrañarnos tanto. El delantero debutó bajo el mandato del hoy jefe de la Azzurra, en el Inter de Milán el 2007. Mario, en tanto, tardó sólo dos partidos en demostrarle a su DT que estaba en lo correcto con darle la confianza, anotando un doblete en Copa Italia. Había recién cumplido 17 años y le esperaba un prometedor futuro por delante, pero una constante lucha contra el racismo y una irreparable rebeldía le costaron caro. Su despegue nunca terminó de ser una realidad, sumando episodios de descontrol tras otro. Hasta se fue a las manos con Mancini cuando lo dirigía en el Manchester City.

“Tiene la edad de mi hijo, debutó en la Serie A jovencísimo. Es un chico extraordinario, talentoso, joven y, como todos los jóvenes, a veces hace cosas absurdas”, lo analizó el entrenador hace 2 años. “Pero los jóvenes no serían jóvenes si no hicieran estupideces. Como jugador es fantástico”, sentenció quien lo dirigirá ya por tercera vez.

AP

“Tiene una calidad increíble y, para los que no le conocen, es un tipo verdaderamente grande. Un niño de corazón; espero que siempre pueda mejorar”, expresó, como un padre hablando de su hijo. 2 años después, el jugador parece estar cumpliendo una promesa, teniendo un verdadero renacer a los 27 años. Marcó 25 tantos en tan sólo 36 encuentros, pero también juntó 14 amarillas y una roja, mostrando que su carácter -como su innegable talento- resurge de vez en cuando.

Reuters

Aún así, es la mejor temporada de su vida y eso puede ser fundamental para su rol en esta nueva Italia, la que buscará conquistar Europa -y su arrebatado orgullo- en el 2020. “Balotelli es un jugador al que querríamos tener al nivel que tuvo en la Eurocopa de 2012”, analizó hace unas semanas Roberto. Aquella vez fue el goleador, con 3 dianas y 2 fundamentales en el 2-1 a Alemania en semis, de la Italia subcampeona. 

Con el nivel que está mostrando hasta ahora, promete mucho más.

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