Por Vicente Quijada
16 mayo, 2018

A sólo 28 días del inicio de la Copa del Mundo en Rusia y a 31 del debut del “Scratch” ante el combinado suizo, el astro del PSG aún no vuelve a pisar el césped. En febrero se fracturó el pie derecho y el regreso no será nada fácil.

En una jugada sin trascendencia, con el duelo 3-0 a favor del PSG ante el clásico rival, el Olympique de Marsella, Neymar vio como se le escapaba el Mundial de Rusia de las manos. Aquel 25 de febrero, en un balón dividido con Bouna Sarr en el 80′, el brasileño trastabilló y se torció el tobillo de una manera tan extraña que terminó fracturándose el quinto metatarsiano del pie derecho. El Parque de los Príncipes se quedó en silencio mientras el astro se retorcía en el césped.

En la entidad parisina lloraban la probable ausencia de su gran -y costosa- figura, en especial de cara al duelo ante el Real Madrid en Champions. Pero tanto en Brasil como en la cabeza del “10 había una sola cosa: la Copa del Mundo.

AFP

Por dicha razón, los médicos del “Scratch” actuaron de inmediato y lo operaron una semana después, en Belo Horizonte. En aquel momento, se estimaba una recuperación de 8 semanas, generando la sospecha desde el club dueño del pase del delantero. Sin embargo, en Brasil no iban a apurar a su principal estrella de cara a Rusia y el proceso fue llevado con el tiempo suficiente para que Ney esté a punto en la cita. “El examen fue muy bueno. Los resultados fueron los mejores posibles a las 10 semanas de la cirugía. A partir de hoy está liberado para comenzar los trabajos en la cancha y ya los comenzó”, fueron las palabras de Rodrigo Lasmar, médico de la “canarinha”, este sábado pasado. Es más, puede que Ney sea visto hoy en un entrenamiento abierto del PSG.

Pero el astro no está del todo tranquilo. “Es un momento difícil, uno de los más difíciles que he afrontado. Yo sé que todo el mundo está nervioso, pero nadie está más ansioso que yo por volver y nadie tiene más miedo que yo”, se confesó el ex Barcelona en conversación con Jornal Nacional.

El delantero sabe que debe “perder el miedo lo más rápido posible para llegar al Mundial”, lo cual ha sido más fácil gracias al apoyo de sus cercanos en Brasil, donde realizó su larga recuperación. “La gente siempre se ha mostrado alegre y esto me ha ayudado en el día a día, con la tensión. Pero no puedo evitar que pasen millones de cosas por mi cabeza y sí, tengo miedo”, comentó el “10”.

EFE

Campeón con su selección en la Confederaciones 2013 y en los Juegos Olímpicos de Río -donde fue el héroe-, el jugador espera cumplir con las expectativas que se han construido alrededor de su figurar. El traspaso más caro de la historia está llamado a ser el líder de la verde-amarelha de Tite, la cual buscará lavar las heridas que trae desde su Mundial en 2014, donde sufrió la humillante goleada de Alemania por 7-1. 

Y para ello, Neymar tendrá que estar en su 100% y, más importante aún, en forma físicamente. El futbolista teme repetir las escenas de aquella Copa en Brasil, cuando una lesión en cuartos de final lo dejó fuera por el resto del torneo. En dicha ocasión, una patada en la espalda del colombiano Zuñiga le generó una fractura en la vértebra. Esta vez, no faltará quien le busque aquel dedo del pie derecho.

AP

Pero el miedo no es el único factor que Neymar deberá combatir en su periplo en Rusia, sino que también la presión mediática, las expectativas e incluso hasta los rumores que juegan con su futuro, situándolo en el Real Madrid la próxima temporada. Una pelea que el astro empezará a dar a partir de este 3 de junio, cuando vuelva a vestir -posiblemente- la camiseta de su selección, en el amistoso preparativo ante Croacia. 

¿Llegará hasta el final del torneo?

 

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