Por Vicente Quijada
15 mayo, 2018

En la antesala de la cita en Corea y Japón se vivió uno de los momentos más curiosos -y lamentables- que recuerde el fútbol español. Un accidente doméstico dejó al portero titular sin poder asistir y fue Iker, de tan sólo 21 años, quien debió proteger la valla hispana durante el torneo. Así, con una anécdota, se acaba una era y empezaba otra en el arco español.

En noviembre de 1993, España se jugaba su clasificación a la Copa del Mundo de Estados Unidos 94′ ante Dinamarca, en Sevilla. El portero titularísimo -y un mito en el fútbol hispano-, Andoni Zubizarreta, es expulsado, lo que obliga el ingreso de un “Santi” Cañizares de 25 años. El jugador, que destacó en el Valencia, no salió más de la portería y viajó con España a los Mundiales del 94′ y 98′, y las Euros del 96′ y el 00′, como el número “1”.

Pero la historia es cíclica, y un detalle aún más extraño lo alejaría del arco español a sus 33 años. La “Furia Roja” se preparaba para su expedición en Corea y Japón, el 2002, cuando en la concentración en Jerez todo se le vino abajo al guardavallas. “El portero estaba en su cuarto de baño y en algún momento un frasco de colonia o un producto de cristal se le ha caído y le ha seccionado parcial o totalmente un tendón del pie derecho”, diría el comunicado de la federación.

Sin embargo, así fue y el arquero debió abandonar su sueño de defender a España en un tercer Mundial consecutivo y Camacho, el seleccionador de los ibéricos, encontrar una solución de emergencia a sólo semanas de la Copa del Mundo asiática. Curiosamente, casi 15 años después, ambos se encontraron en una entrevista para “La Casa del Fútbol” y comentaron dicha anécdota.

“Estábamos en un hotel concentrados en Jerez”, empieza detallando el ex portero. “Llamé urgentemente a Genaro Borrás, que en paz descanse, médico entonces de la selección. Él dio la voz y todo el mundo se alteró. Yo me vi en la camilla, explorado por Genaro, y ahí apareció Camacho. Recuerdo que me dijo. ‘Levántate y salta, a ver si puedes saltar. Porque si puedes saltar, puedes jugar'”, comentó entre risas.

“Pues yo en cuanto lo vi, le dije a Carcelén -segundo entrenador-, ‘Avisa ahora, que hay que llevarse a otro'”, replicó el ex estratega español. “La gente habla, pero la gran mayoría no tiene ni idea de lo que habla”, continuó, aseverando que la historia es tan cierta como la cuenta Cañizares. “A mí me ha pasado. Estar en el baño, ver como se me caía el bote, tratar de pararlo con el pie y al instante quitarlo diciendo… ¡¡Eh!! ¡Cañizares!”, exclamó Camacho, generando las carcajadas de los presentes.

“Me duele más lo anímico que lo físico”, sentenciaba en aquel 2002, golpeado moralmente por el incidente, el portero ibérico. Para España, en tanto, no todo estaba -tan- perdido, ya que la responsabilidad recaería en quien sólo había disputado un par de amistosos desde entonces. 

Reuters

“Nunca deseas entrar en el equipo por la lesión de un compañero. Pero el fútbol es como es y hay que asumirlo”, fueron las palabras de Iker Casillas, ya portero del Real Madrid y quien debutara con la absoluta en el 2000, sin completar siquiera los 10 encuentros.

“El miércoles pasado ocurrió lo mismo”, comentó tras la noticia. Una semana antes, en aquella final de Champions que el Real Madrid le ganó al Leverkusen, Casillas había entrado por César, el titular merengue, lesionado en el 68′ del encuentro. “No lo esperas y cualquier infortunio te hace estar ahí. Pero lo siento por Cañizares y nunca te gusta que las oportunidades te lleguen por un infortunio de un compañero”, declaró Iker.

La responsabilidad le cayó de golpe y Casillas, lejos de achicarse, asumió el desafío y no salió más del arco de España. En el torneo fue fundamental, en particular en octavos, cuando le tapó 2 penales -uno durante el partido y el otro en la definición- a los irlandeses, dándole el paso a los ibéricos. Serían eliminados en cuartos por Corea, en uno de los partidos más polémicos de la historia del Mundial.

 

RTVE

Pero Iker, por el azar y el talento, ya había firmado su nombre en una de las generaciones que más cerca estuvo de conquistar la Copa -a excepción de la del 2010, claro está-.“Casillas es talento innato, nació para ser portero”, diría el mismo Cañizares años después, haciendo referencia al jugador con más apariciones con la camiseta de España, 167. Con él en la portería, los hispanos conquistaron el Mundial 2010 y las Euro del 2008 y el 2012. El 2014, un chico llamado David de Gea lo sustituiría en un amistoso antes de la Copa del Mundo, y en la Euro 2016 ya le quitaría la titularidad. 

Más que mal, el show debe continuar.

Puede interesarte