Por Vicente Quijada
6 junio, 2018

Hasta que lo logró. Desde que se retiró del atletismo el año pasado, el jamaiquino había expresado su intención de iniciar una carrera como futbolista, a pesar de sus ya 31 años. Y si bien no es muy talentoso, se las arregló para mostrar sus condiciones en el césped en su primer partido oficial, ¿tendrá futuro?

Al que quiere celeste, que le cueste. Esa pareciera ser la tónica que ha tenido la carrera como futbolista de Usain Bolt. El poseedor de 8 medallas de oro se retiró en 2017 del atletismo y, con 31 años, decidió iniciar una compleja carrera en el balompié. Y, a pesar de su incontestable velocidad, al jamaiquino le ha costado más de la cuenta. 

En febrero anunció su fichaje por un club, pero no uno tradicional, si no que el Soccer Aid World XI: combinado de ex deportistas que jugará por causas benéficas. Sin embargo, Bolt quería más que eso y en marzo, aprovechando que también eran auspiciados por Puma, entrenó con el Borussia Dortmund.

Instagram/@stromsgodsetfotball

Su paso por las filas del club alemán fue fugaz, y nadie esperaba que durará más de un par de sesiones. Más que mal, el atleta es ídem, y no futbolista, y aún le cuesta con el balón en los pies. Pero Usain no se rindió. 

Hace un par de semanas, y también aprovechando su nexo comercial, el ex campeón olímpico “fichó” por el Stromsgodset, de la Eliteserien -la primera división de Noruega-, con quienes, en un principio, también entrenaría para ver si tiene las aptitudes para debutar como profesional. Las primeras impresiones no fueron las mejores, pero en el club estaban felices con la presencia del jamaiquino y hasta lo citaron para que jugara un amistoso ante la sub 19 de dicho país.

Si bien no era el debut que soñaba, si era un gran paso en su novel carrera: jugaría su primer partido de fútbol profesional, en la pequeña cancha de Drammen. 

Bolt ingresó a los 71′, con el marcador 1-0 abajo y ante la expectación de las tribunas, e intentó conectar con sus compañeros en un par de jugadas -corriendo al vacío-, sin éxito. Jugando como delantero centro tuvo una ocasión inmejorable frente al arco, pero cabeceó muy mal y no logró marcar el empate. Hasta se dio la maña de criticar a sus colegas cuando el balón no le llegó bien. 

Usain, quien utilizó la dorsal “9,58”, en homenaje a su tiempo récord en 100 metros planos, no tuvo el estreno que tanto soñó pero al menos cumplió con uno de sus objetivos. Tras el duelo, confesó que fue “divertido”, a pesar de que estaba muy “nervioso”, y agradeció el apoyo de los fanáticos y sus compañeros de equipo.

Reuters

Pero también salió frustrado. Quería marcar para que su debut fuera perfecto pero, como pasa muchas veces en el fútbol -y Bolt debería acostumbrase a ello-, la pelotita no quiso entrar. Ahora su siguiente desafío será en Old Trafford, cuando con su selección benéfica enfrente a una de famosos británicos. Lo recaudado en esta instancia irá directo a las arcas de la Unicef. 

Tras ello, ¿seguirá corriendo por su sueño de ser futbolista? Sólo él sabe la respuesta.

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