Por Vicente Quijada
2 abril, 2018

«Escuché a los hinchas gritar ‘queremos a Zlatan’… así que les di un poco de Zlatan», declaró tras la hazaña el sueco.

Era un partido especial en el StubHub Center de Los Ángeles, California, por distintas razones. En la cancha se disputaba el primer clásico angelino de la historia, ya que el LAFC -elenco que vino a reemplazar al Chivas USA en 2014- debutó recién este año en la primera categoría de la MLS. Y además estaba la posibilidad de ver el estreno de la flamante incorporación de los dueños de casa, Zlatan Ibrahimovic.

Hasta el minuto 48′ todo era para la visita, que incluso entonaba «Cielito lindo» con el 3-1 a su favor gracias a una soberbia actuación de Carlos Vela. Pero minutos más tarde haría su debut el goleador sueco, y dejaría una marca imborrable en el primer derbi de Los Ángeles.

AFP

Minuto 71′ en el cronómetro, y Sebastian Lletget, el volante -y novio de Becky G- que anotara el descuento de los locales en el 61′, dejaba la cancha para darle paso al «9», el ariete sueco de 36 años. 2 minutos después, Pontius marcaba otro gol para el Galaxy y le dejaba la mesa servida a Zlatan: la remontada estaba en sus manos.

E Ibra no defraudó. A 6 minutos de haber ingresado, el delantero vio un balón suelto a 35 metros del arco y, sin titubear, lo agarró de volea y clavó un golazo imposible para el portero Miller.

3-3, camiseta fuera -y la amarilla correspondiente-, celebración eufórica y a seguir jugando, ya que Zlatan aún tenía más por entregar en su espectacular estreno. 3 minutos de agregado y aún quedaba tiempo para que el ex Manchester United hiciera de las suyas. Y así fue. Tras un preciso centro del campeón de Europa con el Chelsea, Ashley Cole, Ibrahimovic conectó un certero cabezazo y puso la balanza a favor de los dueños de casa.

Una casa que, con sólo 20 minutos, ya hizo suya. El delantero twitteó en tono sarcástico «MLZ» -lo que se entendería como Major League Zlatan- y, más allá de la clásica demostración de su infinito ego, lo de Ibra no deja de ser cierto.

Dan Stelly, encargado de redes sociales de la liga estadounidense, publicaba minutos después de la hazaña del sueco que habían superado su meta de alcance anual en tan sólo 15 minutos. Y si, claramente gracias a Zlatan, un hombre que llegó a revolucionar Los Ángeles.

«Escuché a los hinchas gritar ‘queremos a Zlatan’… así que les di un poco de Zlatan», afirmaba entre risas después del cotejo. Y esto, a pesar de sentir como «40 partidos en 20 minutos», producto del jet lag y la falta de fútbol que traía el sueco.

AP

Con esas limitaciones, Ibra sabía que debía ser eficiente y con sólo 11 toques y 2 goles, así fue. Además, siguió con la sana costumbre de marcar cada vez que hace su debut oficial en un club.

Pero esta vez por partida doble. Sólo Zlatan puede superar a Zlatan.

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