Por Camila Cáceres
20 Marzo, 2017

Empiezo la #13 mañana.

Todos tenemos ese colega que, además de trabajar en lo mismo que nosotros, tiene una buena vida en pareja, ve a sus amigos regularmente, sale a correr, trae comida elaborada y sana, medita, pinta mandalas y probablemente hace trabajo voluntario en su tiempo libre. Lo amemos o lo odiemos, una cosa es segura: sus días tienen más horas. No hay otra forma de que puedan hacer tanto en el tiempo que nosotros no alcanzamos ni a regar un cactus.

No estamos negando la teoría de que tengan una máquina del tiempo, pero quizá algunos de estos métodos puedan ayudar a que hagas más con tu día.

1. Prueba hacer “la pose del poder

Muchos estudios han comprobado que lo que hacemos y decimos tiene un fuerte impacto en nuestro cerebro. La “pose del poder” (espalda erguida, mentón en alto y manos a la cadera) puede sonar un poco ridícula en principio, pero quienes la practican al menos una vez al día dicen que realmente funciona. Y, cuando menos, mejorará tu postura.


2. Respira

Inhala cuatro tiempos y exhala otros cuatro para controlar tu ansiedad o temperamento. No sé de donde sacamos esta idea de que actuar montados en nuestra rabia o nervios es lo inteligente, porque nunca en la historia de la humanidad alguien ha ido poniéndose más salvaje a medida que va soltando ira a gusto— y estoy siendo profundamente sarcástica, así es como literalmente empiezan desde los abusadores domésticos hasta los asesinos seriales. No se trata de tragarte tus sentimientos, sino de alivianar las emociones.


3. Enfócate con un lápiz

Si estás demasiado disperso, toma un lápiz y concéntrate en la punta por un minuto. Por sólo un minuto no pienses en nada más que lo que vez: la punta de un lápiz. Felicidades, has meditado. Esto ayudará a poner tus pensamientos en orden.


4. No dejes cargando el móvil en la habitación por la noche

Seamos absolutamente sinceros, sabes exactamente para dónde va esto. No puedes interrumpir tu sueño cinco mil veces para revisar Facebook “una última vez” si no tienes acceso a tu teléfono. Si tienes insomnio, una alarma aparte puede ser una buena inversión.


5. Aprende a usar Google

Google tiene un montón de factores específicos que facilitan infinitamente tu búsqueda. ¿Quieres encontrar una canción por su letra, pero la letra dice “es que yo te quiero tanto” y aparecen tres mil resultados con “es que yo te quiero”? ¡Búscalo entre comillas! ¿Sabes que hay algo en un sitio, pero no te gusta el buscador interno? Escribe “site:” y el nombre del sitio, por ejemplo: “site: upsocl camila” <3.


6. Reorganiza tu tiempo

Puedes usar software como “RescueTime” para saber exactamente en qué pierdes los minutos cuando estás en el computador. Quizá no te quieras despegar de Tumblr, pero sí puedes acabar con todos esos minutos que te pasas revisando Messenger activando la alarma de notificaciones en tu móvil.


7. Usa la técnica “pomodoro” por cinco minutos

A todos nos da pereza limpiar, organizar los libros, lavar los platos, alimentar al gato… de sólo pensar en toda la lista de cosas que tenemos que hacer dan ganas de hacerse bolita y esconderse entre las mantas, ¿no? Pues el método pomodoro ayuda cuando todo se hace DEMASIADO. La idea es que pongas un temporizador y por ciertos lapsos de tiempo hagas una tarea determinada. Sólo vas a lavar los platos por cinco minutos. Sólo vas a ordenar tu cuarto por cinco minutos. Puede parecer poco, pero es muchísimo mejor que nada.


8. Usa la “ley de los dos minutos”

Creada por David Allen, esta ley se trata de que si algo te va a tomar más de dos minutos, puedes anotarlo en una lista y hacerlo luego (usando la técnica pomodoro, quizá), pero si te toma menos, tienes que hacerlo de inmediato.


9. Organiza tu día

En lugar de ir contestando los correos o las llamadas apenas los recibes, escoge un momento de tu día para responder todo lo que no es urgente. En lugar de cocinar a diario, haz algo que pueda sobrevivir en el refrigerador los domingos (también puedes dedicar ese día a las tareas de la casa para hacer la manutención de la limpieza más ligera durante la semana).


10. Las notificaciones son opcionales

Si tienes que enfocarte en algo, apaga las notificaciones de tu móvil. Luego vuelve a prenderlas. Te toma cinco minutos y puede ahorrarte HORAS de distracciones. Si es realmente urgente te llamaran.


11. Di no al “spam”

¿Te tienes que inscribir a una página para ver el contenido que te interesa, pero luego el correo basura hace un lío el revisar tu inbox? Puedes usar Ten Minute Mail para crear una dirección que sólo dura 10 minutos.


12. Escríbelo todo

Estudios confirmar que escribir las cosas con lápiz y papel ayudan a mejorar tu memoria y logran que retengas mejor la información. Puedes comprarte una libreta pequeña e ir anotando lo que debes hacer a lo largo del día. Así también puedes ir marcándolas cuando las terminas y lograr un sentido realmente único de satisfacción.


13. Prueba con la “regla de tres”

Cada mañana, piensa en tres cosas que quieres lograr durante el día. Trata de fijarte objetivos concretos, no “comer sano”, sino “comer tres frutas” o “no comer carnes rojas”. De hecho, al principio lo mejor es ponerte metas muy simples, por ejemplo “tirar el papel arrugado que está en el cajón hace un mes”, “tomar un vaso de agua” y “desearle buenos días a un colega”. Luego que ya está el hábito hecho, puedes reemplazar esos por cosas como “correr un kilómetro” o “hacer la compra”.


14. Si eso te parece demasiado, ¿qué tal con una sola cosa?

Trata de que lo primero que haces por la mañana es tener un pensamiento positivo en forma de meta. Puedes irlas anotando apenas te despiertes y pueden ser tan simples como “darme una ducha” para sentirte realizado hasta “encontrar una cita” si te sientes atrevido. Puede ser algo subjetivo, “tener un buen día”, algo concreto, loco, imposible: lo que tú quieras, mientras te ayude a sentirte motivado a lo largo del día.

¿Te animas?