Por Daniela Morano
2 febrero, 2018

Esos juguetes son protagonistas de todos los momentos malos de la infancia.

Creo que cualquier persona en su infancia alguna vez recibió una copia del juguete que más quería. Y podría asegurar que siempre es una pésima copia, indigna de estar en las manos de un niño lleno de esperanzas. Pero son más baratas. Y muchas de esas copias finalmente son juguetes que atesoramos toda la vida, y si no uno mismo, alguien más las considerará objetos preciados dignos de coleccionar.

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