Por Vicente Quijada
1 marzo, 2018

Cuidado con que aparezcan en tus pesadillas.

No me declaró un admirador de la escultura, como técnica, en lo absoluto. Ya sea porque generalmente no me evoca mucho, como porque no he tenido la oportunidad de ver algunas que si puedan hacer lo primero, es una de las artes que considero menos atractivas.

Pero lo que realiza es Jago Jacopo Cardillo, un artista italiano de 30 años, es sencillamente espectacular. Y de paso me deja con la boca cerrada.

Jago Jacopo Cardillo
Jago Jacopo Cardillo

Los conceptos que trabaja, que van desde lo hiperrealista a lo onírico, son sencillamente espectaculares. Se ven tan reales que tendrás que parpadear un par de veces para asegurarte de lo que ves es una escultura.

Y al mirarlas, sentirás como un cosquilleo recorre tu espina. Ojalá no las recuerdes al dormir.

Jago Jacopo Cardillo
Jago Jacopo Cardillo
Jago Jacopo Cardillo
Jago Jacopo Cardillo

Desde espeluznante recreaciones de Benedicto XVI, a fetos de elefante, partes humanas y rostros de temer, la inspiración de este artista viene del “hacer”, y no de estímulos externos, tal como le explicó a Metro.

Jago Jacopo Cardillo
Jago Jacopo Cardillo
Jago Jacopo Cardillo
Jago Jacopo Cardillo

“Para mí es una pregunta existencial, casi como respirar. Hacer arte, para mí, es un gesto que más que cualquier cosa se acerca a una concepción real, el embarazo”.

“Me toma meses hacer un trabajo”, explicó, considerando también que este “embarazo” se da mientras él realiza la obra, y nace cuando esta “obra es devuelta al mundo“. Además precisó que el tiempo de trabajo de una obra no sólo está cuantificado en las horas que tarda en esculpir, si no que también en las que gasta pensando su realización. 

Jago Jacopo Cardillo
Jago Jacopo Cardillo
Jago Jacopo Cardillo

“Llevo haciendo arte desde que recuerdo. Es algo que siempre he hecho y no hay un momento en que podría decir que empecé. Podría decir que siempre he hecho arte”. Y se nota.

Puede interesarte