Por Daniela Morano
30 Mayo, 2017

¿Y posiblemente en el trono?

La evolución de Sansa Stark es probablemente la mejor en toda la serie Game Of Thrones. Y por mucho que algunos quieran negarlo, pasó de ser la damisela en apuros a toda una mujer independiente en el transcurso de seis temporadas. Tanto ella como Arya comenzaron en un mismo lugar, con la misma familia, pero definitivamente con una personalidad muy distinta una de la otra.

Es la historia de crecimiento que queríamos y no damos más de ansias para saber cómo continuará en la próxima temporada.

1. Sansa como Manic Pixie Girl.

Durante la primera temporada Sansa tiene sólo 13 años, nada sucede en Winterfell hasta que llegan los Lannister a alterar el orden del mundo. Es la chica bonita, y debe casarse con el ¿apuesto? príncipe Joffrey.


2. Sansa la enamorada.

No importaba qué hiciera Joffrey, Sansa lo apoyaba en todo. Mira con cara de inocente y espera casarse y tener hijos colorines y de ojos claros. De hecho apoya a Joffrey sobre su propia hermana y familia. No tiene idea de cuánto habría querido estar junto a Arya.


3. Sansa adolescente.

Probablemente la más odiada. Trata mal a su papá, a sus sirvientas. Incluso Ned dice “la guerra es más fácil que tener hijas”. Qué cierto parece.


4. Sansa perdida.

Atiende el primer torneo en su vida, donde Ser Loras el entrega una rosa, nombrándola la mujer más hermosa de público. Su inocencia es tanta que debe esconderse en el brazo de Ned para no ver a Loras en batalla porque le daba miedo. Comparado a la violencia que ve más adelante, esto era poco.


5. Sansa desilusionada.

Después de tanto defender a Joffrey, Sansa sufre su primera gran pérdida: su padre Ned. Joffrey incluso la obliga a ver la cabeza de su padre en un palo, y para hacerlo peor, le promete matar a su hermano Robb también.


6. Sansa por fin entiende un poco el juego.

En la segunda temporada Sansa por fin entiende que debe mentir para poder sobrevivir. No importa cuánto lo odie, debe aparentar ser leal a Joffrey.


7. Sansa encuentra alguien en quien confiar.

Margaery es ahora la nueva prometida de Joffrey, ya que él decidió romper el compromiso. Las dos forman una inesperada amistad, Sansa incluso le confiesa que Joffrey es un monstruo. Ojalá hubiésemos visto más de esta relación.


8. Sansa otra vez comprometida.

Sansa ahora debe casar con Tyrion. Ninguno está feliz. Margaery le indica que aunque sea un Lannister, está lejos de ser el peor. Para su suerte y alivio, nunca llegan a consumar su matrimonio.


9. Sansa la aprendiz de Littlefinger.

Una vez que Joffrey por fin muere, Sansa escapa gracias a Littlefinger. Si bien cada conversación con él bordea en la pedofilia, ella le sigue el juego con tal de volver a Winterfell de alguna manera.

Incluso su vestuario cambia. Una nueva Sansa parece haber llegado.


10. Sansa con mala suerte en el amor.

Con mala suerte en el amor siempre, esta vez Littlefinger la vendió a Ramsay Bolton, un personaje quizás más odiado que Joffrey. Ramsay se casa con ella, la viola y mantiene prisionera.


11. Sansa encuentra a Theon.

Con la ayuda de Theon Greyjoy Sansa logra escapar de Ramsey. Mucha suerte tuvo al encontrarse con Brienne y Podrick, quienes la llevan hasta Jon en Castle Black.


12. Sansa se reencuentra con un pedazo de Stark.

Nadie se habría esperado que uno de los dos estuviese feliz de verse, pero después de todos los horrores, ver a Jon junto a Sansa alegró nuestros fríos corazones.


13. Sansa con Littlefinger otra vez.

Pero esta vez ella sabe mejor.


14. Sansa estratega.

Junto con Jon y Ser Davos, Sansa se mantiene leal a la casa Stark, la cual pretende salvar como sea. A pesar de haber dejado callado a Littlefinger antes, aprendió que podía ser útil para conseguir un ejército. Y eso es justamente lo que logra.


15. Sansa vengadora.

 

Jon ganó la batalla más o menos gracias a ella, admitámoslo. Ejecuta a Ramsey con sus propios perros y se retira. Ídola.


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