Por Raúl Cobo
1 agosto, 2016

Por un momento sentí que estaba en el bosque.

El diseñador gráfico Matt W. Moore siempre estuvo interesado en el arte de las mándalas , pero no fue hasta que se fue a vivir a la localidad rústica de Edén, Utah (EE.UU), cuando vio una nueva posibilidad de hacer mándalas, diferente a todas las demás, sino una hecha con los mismos elementos que el encontraba en la naturaleza. El resultado impresiona, sobre todo por la calidad de los detalles más mínimos.

Si este trabajo no te relaja con solo verlo, entonces tu problema es mayor de lo que crees.

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Matt W. Moore

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Matt W. Moore

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Matt W. Moore

«Al principio me sentía como jugando Tetris, como un si tuviera un flashback a la construcción de castillos de bloques que hacía de niño, pero a medida que las configuraciones evolucionaron y se puso más complejo, me sentí como un artista gráfico o albañil. Cada medición tuvo que ser marcado y cada guijarro o ramita necesitaba ser cuidadosamente colocada»

-Matt W. Moore, diseñador del proyecto- 

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Matt W. Moore

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Matt W. Moore

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Matt W. Moore

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Matt W. Moore

«Al final ya no se sentía como el arte de encaje. En cambio, era más un proceso pictórico, con la paleta a mi izquierda y mi pincel reemplazado con expresiones elementales y floreciente, como si estuviera pintando con la brocha de la madre naturaleza.»

-Matt W. Moore-

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