Por Josefina Pizarro
7 abril, 2017

¡Ya era hora!

“La leyenda de Zelda” es un juego que todos, de una manera u otra, conocemos. En él usamos al personaje de Link (No a Zelda, por el amor a la Trifuerza) para combatir con diferentes monstruos y resolver diferentes acertijos para lograr salvar a la princesa y a toda la tierra de Hyrule. El primer juego salió en 1986 en Japón y la versión en inglés en 1987 y desde ese entonces ha logrado una enorme popularidad, pero hoy, a 30 años de la primera entrega, hizo noticia por una enorme razón: por fin corrigieron un notable error que tenía. Más vale tarde que nunca, ¿no?

Este año salió uno de los primeros y más emocionantes juegos para la flamante Nintendo Switch: “The Legend of Zelda: Breath of the Wild” en donde controlas a Link en un mundo con enormes gráficos y muchas cosas por hacer.

Zelda puede esperar.

Nintendo

Pero la diferencia es que hoy, si hay un pequeño error, todo se puede solucionar con actualizaciones y más actualizaciones.

No como hace 30 años, cuando salió el primer juego de la saga.

Nintendo

¿Por qué estoy hablando de esto? Pues en el primer “The Legend of Zelda” había un enorme problema en su versión en inglés que hasta hace unos meses no habían arreglado.

Nintendo

Bueno, estoy exagerando acerca de “enorme” problema, pero sí que era algo para tirarse los pelos: Un error ortográfico.

Nintendo

En el primer juego escribieron una localización del juego donde se podía leer la palabra “Penninsula” con dos “n” en vez de una sola.

Pero gracias al lanzamiento de la consola “NES Mini” esto se logró solucionar para sorpresa de todos los jugadores.

Ahora se puede ver con una sola:

“Les tomó 30 años y dos revisiones, pero el error ha sido corregido”.

Clyde Mandelin, responsable del libro sobre la localización de videojuegos se ha percatado de la corrección del problema y lo mostró en Twitter. Lo curioso de todo esto es que nadie se había percatado de ello meses después del lanzamiento de la consola porque todo el mundo tenía asumido que el error seguiría ahí 3 décadas después.

Aunque a decir la verdad, tampoco molestaba mucho, ¿no?