Por Ghalia Naim
19 mayo, 2017

“¿Qué pasó ayer? Ya no estoy para estas cosas…”.

Todos tenemos un amigo mala influencia que nos convence de ir por un trago justo a mitad de semana y claro, sabe bien que jamás diremos que no pese a nuestras ganas de ir por el camino del bien. Total que terminamos en un bar a media noche con varios tragos encima bailando como Madonna en sus mejores momentos o anulando todos los descubrimientos de Aristóteles con nuestro demasiado increíble intelecto. Al otro día hay que trabajar y el dolor de cabeza golpea la puerta.

Si te emborrachaste más de una vez en la vida, reconocerás muy bien estos 12 momentos:

1. Comienzas la noche con un trago porque “no beberás mucho”, pero después no hay quien te pare…

Solo una copa y nos vamos porque hay que trabajar mañana, decían…


2. Coqueteas con el barman/barwoman para que te regale tragos

Te haces la pobre para que se apiade de ti. No puedes gastarte el sueldo en esto…


3. Al otro día despiertas pensando en todo lo ridículo que hiciste

Tratas de convencerte de que no fue para tanto…Eres alguien maduro y con responsabilidades, ¡ya no estás en edad! ¡Auxilio!


4. Vas al trabajo con resaca y sientes que olvidaste todo lo que aprendiste en la universidad

No sirves para nada ese día, literal. Piensas que todos te miran y que tu jefe te despedirá porque hueles a ron.


5. El mundo te da vueltas

¿Está temblando?


6. Eres Shakira en la pista de baile

Pero resulta que sin alcohol con suerte sabes caminar bien. Eres el tímido de la oficina, ¡quién te ha visto y quién te ve!


7. Te pones de todos los ánimos posibles

Peleas, abrazas, lloras, etc…¡A nadie le importa el trabajo! ¡Me voy mañana de viaje, renuncio!


8. Si un amigo se va de la fiesta lo obligas a beber mucho antes

O de pronto le gritas que es un aburrido al que le llegó la vejez  y tratas de que se quede otro rato.


9. Eres de los que se beben otra cerveza a la mañana siguiente para eliminar la resaca

Nivel experto.Ya la vida te ha enseñado…


10. Juras que jamás beberás otra vez

Pero a la semana siguiente, ¡fiesta!… Claro, si es que no tienes que cuidar a los niños y si te alcanza el presupuesto…


11. Piensas que descargar todo lo que has bebido es mejor antes de que tome el control de tu cuerpo

Esto es de valientes. No quieres comportarte de manera ridícula ante otros porque ya no eres un niño y temes “al qué dirán”.


12. Y bueno, al otro día te compras diez bebidas energéticas

Tienes más sed que un camello en el desierto y no hay tiempo de descansar… Ya eres grande :(.

¿Identificados?