Por Ghalia Naim
11 enero, 2017

Típico, tu máquina tiene el sudor de alguien más…

He intentado en varias oportunidades asistir al gimnasio de forma regular, pero no logro cumplir la meta. Me distraigo demasiado viendo a los demás hacer ejercicio y me han pasado un par de cosas bien raras. Una vez me puse a hacer una rutina con un chico y de la nada comenzó a desmayarse, ¿qué pasó? Bueno, se había tomado unas pastillas para no sentir el cuerpo mientras hacía pesas. Recuerdo que terminé de hacer mi quinta abdominal y me fui a casa. Claro, subí las escaleras para no desaprovechar el día.

Ir al gimnasio es muy positivo, pero insisto en que hay que mentalizarse. TODO puede pasar y apuesto a que has vivido más de una de las siguientes situaciones: 

1. Todas las máquinas están vacías pero usan justo la que está a tu lado


2. Haces tu mayor esfuerzo por hacer 20 abdominales y la señora de al lado lleva 100


3. Tienes los pechos grandes y sientes que todos te ven cuando estás en la caminadora


4.  Cuando el sudor le corre el maquillaje a la chica top


5. Estas tan sudado que se marcan partes que no desearías


6. Hay gente que va a tomarse fotos…


7. Cuando a una persona se le ve «la rayita»


8. Tu máquina tiene el sudor de la persona anterior


9. Debes hacer un ejercicio incómodo y la gente te mira


10. Todo el mundo está desnudo y sudado en el baño


11. Usas mal una máquina, todos te miran y nadie dice nada


12. Te sientes orgulloso de levantar peso y tu compañero levantó el doble


13. Llega el grupo de las chicas «regias» y tu estás morada de tanto sudar


14. Ponen tu canción favorita y te emocionas haciendo ejercicio


15. No sabes por qué, pero te dan ganas de ir al baño a cada rato


16. Plus: Sientes que el gimnasio no es para ti y te metes en una clase personalizada de cualquier ejercicio.

Bueno, yo terminé haciendo pilates 🙂

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