Por Pamela Silva
14 Julio, 2017

Son varias las veces que el tenista se ha peleado con reporteros por menospreciar a las mujeres.

Andy Murray es un grande, y no sólo en el tenis. Es un tipo que ha sobrevivido grandes tragedias, se ha enfrentado a gigantes del deporte, ha construido una carrera exitosa a base de esfuerzo y trabajo, pero sobre todo se ha convertido en el único tenista -y deportista casi- que habla contra el machismo en el circuito. 

Y aunque sus críticas están focalizadas en el tenis, deporte que practica, son perfectamente comparables a todos los deportes que existen (y a la sociedad en general). Andy no se calla cuando los logros de sus colegas mujeres son menospreciados, las defiende y siempre lucha por más equidad.

En el tenis, como en la vida, lo que hacen las mujeres siempre es visto como menos de lo que hacen los hombres y ya es momento de decir basta, de dejar de pensar así.

Y necesitamos más gente como Andy, que piensen y actúen como personas modernas y no machistas encubiertos. Acá sus mejores momentos.

1. Cuando le recordó a un periodista que hay tenistas mujeres

En una conferencia de prensa tras su derrota en cuartos de Wimbledon, un periodista olvida que Serena Williams ha ganado 12 Grand Slam, por lo que Sam Querrey es sólo el primer tenista hombre en lograrlo desde 2009.


2. Cómo defendía a su entrenadora Amélie Mauresmo

Abaca

Amélie fue la entrenadora de Andy en los momentos más críticos de su carrera, y fue ella quien lo ayudó a convertirse en el tenista que es hoy en día. Sin embargo, era muy común que la criticasen más que a un entrenador hombre sólo por el hecho de ser mujer. 

Andy nunca se quedó callado cuando la prensa la atacaba a ella por su mal desempeño y siempre, siempre la defendió, demostrando lo mucho que le molestaba el machismo imperante en el tenis.

“La nombran cada vez que pierdo, que es algo que mis entrenadores previos nunca tuvieron que experimentar. ¿Que si me he convertido en un feminista? Bueno, si ser feminista se trata acerca de pelear porque una mujer sea tratada como un hombre, sí, supongo que lo soy”.


3. Las veces que no ha temido reconocer el rol de su madre en su formación como tenista

En esencia, su primera entrenadora también fue mujer. Judy Murray fue en su juventud una prominente tenista que no tuvo la fuerza necesaria para entrar al circuito profesional exitosamente; sin embargo, es una admirada entrenadora.

Fue ella quien hizo que Andy fuese un deportista riguroso, quien le enseñó lo básico del tenis y que para conseguir lo que quería, tenía que trabajar. 

Y nunca ha tenido problema en decirlo, en demostrar cuán significativo fue el rol de su madre en su carrera como deportista.


4. Cuando volvió a recordarle a un periodista de ese mundo llamado tenis femenino

Después de sus partidos en las olimpiadas de 2016, Andy nuevamente corrigió el sexismo de un periodista. Esta vez fue un reportero de la BBC quien le preguntó cómo era ser el único en tener dos medallas de oro en las olimpiadas.

Pero Andy fue rápido en recordarle que las hermanas Williams han ganado más de dos medallas de oro en las olimpiadas. 


5. Serena Williams lo ama porque en verdad nadie habla contra el machismo en el tenis como él

La tenista, una de las mejores del mundo junto a su hermana, declaró que las féminas del deporte lo aman porque “habla de la inequidad de género en el tenis”. 

Y es que constantemente Andy critica que los logros de las mujeres no sean considerados igual de válidos que los de los hombres, reclama por el menosprecio que tienen hacia las competencias femeninas del tenis como si fueran “menos importantes” o “significativos” que las de los hombres. 

Ha reclamado incluso tecnicismos, como que durante las jornadas de torneos haya sólo un partido de damas y dos de varones, cuando debería ser igualitario para ambos.

Andy no teme reclamar ni alzar la voz para criticar un deporte que ama, pero que sabe perfectamente es demasiado el machismo. Por eso y mucho más, te amamos hasta el infinito y más allá.

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