Por Augusto Catoia
8 enero, 2018

Un pescador del río Paraná, en Argentina, casi fue aplastado por el misterioso barco que lo perseguía.

En una era con tanta tecnología como la nuestra, ya es posible imaginar cualquier cosa moviéndose sin ningún tipo de impulso directo humano – es decir, a base de pura energía como la eléctrica o la solar, y con una dirección programada por computador. Incluso hay autos que se comercializan con la función de programar viajes, pero no eso no desmiente al 100% que puedan ocurrir cosas extrañas y difíciles de explicar.

Y vaya que ha sido difícil de explicar, para los residentes de los alrededores del río Paraná, en Argentina, la presencia de un enorme y extraño barco “desierto” en las aguas.

El Litoral

Según relató un pescador al diario local El Litoral, la embarcación apareció repentinamente, cuando él pescaba en el río, y parecía que lo iba a aplastar junto a su pequeño bote.

Tuvo que remar frenéticamente para escapar de la ruta de colisión, que se ve oxidado y con su pintura muy envejecida.

Y dentro del bote no había nadie. Ni una sola persona.

En un sector muy fluvial y con una gran cultura de pesca y embarcaciones, muchos han intentado buscar explicaciones para fenómenos como este.

El Territorio

Y una de ellas es la paranormal – leyendas tétricas de aparecidos, fantasmas, “gualichos” (embrujamientos) y personajes misteriosos.

Sin embargo, después surgió una explicación menos “sobrenatural”.

El Litoral

Lo que habría pasado es que el buque Uros Z – de 107 metros de largo, 14,5 metros de ancho y 6,7 metros de altura (equivalente a un edificio de tres pisos) – se desprendió de sus amarras en el astillero de Corrientes S.A.

Hace 20 años que se aguarda la eliminación de este barco, pero finalmente salió navegando y recorrió 58 metros.

¿Por qué se soltó el barco? Esa es la pregunta que se investiga. Quizás fue un siniestro fallido, dicen… ¿o acaso fue realmente un “fantasma”?

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