Por Lucas Rodríguez
5 agosto, 2019

Un experto mundial en caminar lo señala como el mejor ejercicio del mundo. Grandes pensadores de la historia caminaban antes de sentarse a trabajar.

Algo que hemos aceptado como personas, es que el ejercicio es algo absolutamente necesario para nuestras vidas. Las horas de trabajo de escritorio y tareas rutinarias y sedentarias puede que sean la base de la economía moderna, pero funciona a cambio de poner nuestras vidas y salud en un gran riesgo. Pero como solemos hacer con estas cosas, también llevamos la solución hacia el extremo. Se ha vuelto una costumbre el ver u oír de gente que dedica varias horas de su día al gimnasio, llevando sus cuerpos a producir una cantidad de músculos que solo serían necesarias en un cazador o una especie de guerrero de la antigüedad.  

Pero los expertos llevan ya un tiempo señalando que este estado de hipertrofia (ese es el término específico para hablar de la gente hiper musculosa) no es lo más conveniente para nuestra salud. Puede que nos haga ver atractivos, pero si nuestras preocupación es la salud física y mental, no hay nada como una buena caminata.

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En una entrevista para The Guardian, el neurocientífico irlandés Shane O’ Mara, desplegó el conocimiento que ha acumulado durante años de estudiar los beneficios para la salud que nos reportan tomar una caminata diaria.

La información que ha recopilado traza algunas conexiones lógicas entre los efectos físicos, visibles de una caminata, con los efectos que no vemos. Al caminar, nuestro cerebro se activa como en ninguna otra actividad: está pendiente de hacernos mover las piernas, ver lo que tenemos delante, hacer andar nuestro corazón. Pero lo mejor de todo, es que también es el momento en que el pensamiento se dispara en direcciones que no podemos llegar de otras maneras. 

Johnny Savage/The Guardian

Lo más interesante de los resultados del doctor O’ Mara, es que las zonas del cerebro que se activan y comienzan a desarrollarse cuando caminamos, son las mismas que generan las condiciones ideales para que la depresión y la angustia se propaguen por nuestros cerebros.

Según su lógica, mientras más intenso el ejercicio, mejor. Pero la realidad no es así: el ejercicio intenso, de gimnasio, estresa nuestro cuerpo, forzándolo a superarse. Una caminata, en cambio, nos da el tiempo para que nuestro cuerpo se adecue a lo que estamos haciendo, al mismo tiempo que hace latir nuestro corazón y fluir la sangre hacia todas partes de nuestro cuerpo. 

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Los beneficios son tantos, que el doctor O’ Mara describe caminar como «un superpoder». Varios de los pensadores más importantes del pasado, nombres tan prestigiosos y diversos como Charles Dickens o Friederich Nietzsche alababan los beneficios de las caminatas.

Ahora ya sabemos que caminar es un ejercicio legítimo. Que tus amigos adictos al gimnasio no te vuelvan a decir lo contrario.

 

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