Por Ignacio Mardones
2 diciembre, 2015

Dejó su trabajo en Nueva York para comenzar con este original estilo de vida.

Es algo extraño, sin duda, pero él no tiene problemas en ser considerado un excéntrico. Dotan Negrin está contentísimo de empujar su piano todos los días para entregar música a las personas de diferentes partes del mundo. Él simplemente se sienta, pone sus manos sobre las teclas y luego deja que su talento guíe sus dedos. Algunos oyentes quedan tan satisfechos que incluso le donan dinero. Dotan lo agradece y después continúa con su fantástico concierto al aire libre:

El piano pesa nada menos que 200 kilos y él lo ha llevado de viaje a varios destinos alrededor del mundo.

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