Por Luis Aranguren
10 septiembre, 2020

En las llamadas al 911 solían enviar oficiales, el problema es que lastimaban a las personas aún cuando no eran criminales.

Durante mucho tiempo hemos aprendido sobre la importancia de la salud mental, películas como “The Joker” nos han mostrado lo importante de que sean personas bien atendidas. El problema es que no siempre tienen esa suerte y hay colapsos, que deben ser atendidos por profesionales especializados.

En Estados Unidos al llamar por uno de estos casos suelen enviar a la policía, quienes no tienen el conocimiento y usan la violencia para detenerlo. En Salt Lake City, Utah se vivió la lamentable situación de un oficial que disparó en contra de un niño autista de 13 años mientras sufría una crisis.

Twitter / Caring for Denver Foundation

Lamentablemente el niño se encuentra herido y sus padres tuvieron que abrir un sitio en GoFundMe para pagar sus gastos médicos.

Por esto y por otros casos que ocurren en todo Estados Unidos, en Denver, Colorado, se han replanteado el papel de los policías en la sociedad. Por lo que han contratado a profesionales de salud mental, totalmente desarmados y con la capacidad de responder a asuntos que no amenazan la seguridad pública.

The Denver Post

Desde el 1 de junio de este año se puso en marcha este nuevo programa de Respuesta de Asistencia del Equipo de Apoyo (STAR).

Desde su lanzamiento al público, han podido responder a más de 350 llamados del 911 relacionadas con necesidades físicas y mentales. Equipos compuestos por profesionales de la salud mental y paramédicos, equipados para ayudar a quienes lo necesitan sin necesidad de usar la violencia.

Personas con tendencias al suicidio, problemas de exposición indecente o personas que simplemente actúan extrañas han podido ser tratadas.

Twitter / Caring for Denver Foundation

Su enfoque escapa de la violencia y ayuda a quienes los necesitan, dan otra opción a situaciones difíciles según The Denver Post. A diferencia de los policías quienes están en el deber de proteger a la ciudadanía y ante estas situaciones lo mejor que tienen es su taser y su arma de fuego.

“Es el futuro de la aplicación de la ley, desde una perspectiva de salud pública sobre la seguridad pública. Queremos encontrarnos con las personas donde están y abordar esas necesidades y abordar esas necesidades fuera del sistema de justicia penal”.

-Paul Pazen, Jefe de policía de Denver

Esto no solo ayuda a las personas, sino que ayuda al cuerpo policial pues claramente las denuncias por “uso excesivo de la fuerza” disminuyen. Además es una fuente de empleo para aquellas personas con la vocación de ayudar a quienes más lo necesitan.

The Denver Post

Esperemos que este plan se siga perfeccionando y se emule en todo el mundo, en ocasiones se puede ayudar mucho si se deja la violencia de lado.

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