“¡Es todo tuyo!”.

Vivir una infidelidad es una de las cosas más difíciles que se pueden enfrentar, la salud emocional se ve seriamente afectada y se necesita de mucho tiempo para digerirlo. Aunque hay algunos/as que parecen de verdad perder el control, como es el caso de Melanie, una usuaria de Facebook que se enteró que su esposo le engañaba con otra mujer.

Facebook

La usuaria, una ciudadana británica, se tomó la noticia de que su esposo le era infiel de una manera un tanto peculiar… No se lo recriminó a él a golpes, ni intentó buscarla a ella por todos sus contactos en las redes sociales. Fue mucho más “al grano”.

Aquí está el texto completo.

“Gracias Jennifer. Por dejar marcado a mi marido como si fuera un ‘animalito’. No, en serio, ¡gracias! No tienes idea de la que nos acabas de librar a mis hijos y a mí. Mira, te digo una cosa, ¡es todo tuyo! Por todo lo que has hecho por nosotros, te dejo que te quedes con mi marido. Eso sí, si te quedas con él, debes aceptar una serie de reglas.

– Echarle una mano con la pensión. Te has cargado un matrimonio con dos hijos (como bien sabes), lo que significa que tendrá que renunciar a una parte de su sueldo para poder mantenerlos. Ah, ¡y a mí también! Que me pagaba dinero estos últimos 11 años por ser su ‘ama de casa’ (fue deseo suyo, amiga). ¡Tampoco es para tanto!

– Tendrás que comprarle un nuevo traje. Cuando vi que estaba marcado por ti, no sé cómo ocurrió que su ropa de marca empezó a tener agujeros que no se de dónde aparecían. Pero mira, mejor para ti, así le pones lo que tú quieres y le tienes ‘ligerito’ de ropa, que es como a ti te gusta.

– Sí, te lo has llevado pero cada tres fines de semana te quedarás solita. Ese tiempo no es ni tuyo ni mío, es de sus hijos. No sé como se ha ido contigo cuando dijo que tú eras solo una “tonta y borracha” que conoció en casa de unos adictos, estás vetada en estas visitas porque temo por la seguridad de mis hijos. Sólo, para que lo sepas, esa es también una de las razones por las cuales sus visitas serán limitadas. ¡Si, amiga, allí estaré yo para revisar todo!

– Tu vida sexual será un asco. Mira, a mí no me la das. En los últimos años no ha tenido ni una sola erección. ¡Igualito que hace unos años! Antes de ser padre era un show pero ahora no hay solución. Has llegado tarde amiga. Aprende a lidiar con ello, querida.

No me lo devolverás como si fueran unos zapatos de marca defectuosos. Yo no lo recibiré. ¡Cometió un error al tocarte! Yo fui una buena esposa y él se lo cargó contigo, así que ahora la responsabilidad es tuya.

– Si te parece poco, te echará en cara todo. “Espero que tu esposa vea esto”. Esto es lo que le dijiste en “plena euforia”. No sé si lo dijiste o no pero tus deseos son órdenes. Lo vi y estoy furiosa que he hecho cosas de las que me arrepiento (tiene un pequeño golpecito en el ojo, ¡no, no es un bocado tuyo!).

– Y la última, es una advertencia de amiga. Igual que tú te has cargado mi vida y la de mis hijos, yo haré a partir de ahora lo mismo contigo. Lo tienes difícil, estuve con él 12 años, y lo conozco mejor. Sí, creo que todo lo que estoy haciendo está totalmente justificado (si es que te lo estás preguntando).

Gracias, Jennifer, la tonta y borracha del grupo de adictos que marcó a mi esposo y que me ha mostrado que 11 años de mi vida se han ido por el fregadero como si nada. ¡Te aplaudo, te llevas un hombre con todas las de la ley!”

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