Por Pamela Silva
30 agosto, 2019

No hablaban el mismo idioma y nunca se habían visto. Una prueba más de por qué es y será la única «Princesa del Pueblo».

Diana de Gales no solo fue conocida a nivel mundial por ser la esposa del heredero al trono de Inglaterra, se hizo famosa, amada y respeta por todos por cuenta propia. Su personalidad, carisma, humildad y amabilidad fue lo que la convirtió en «La Princesa del Pueblo» -aun cuando ya había perdido sus títulos reales oficiales-.

Su devoción por las causas sociales, la filantropía y la ayuda humanitaria la convirtieron en una persona amada, que destacaba por todas las buenas razones. Y aunque lleva más de 20 años muertas, siempre salen a la luz nuevos detalles que lo confirman. 

Durante un viaje humanitario a Bosnia, en medio de su campaña para desactivar las minas terrestres, Diana visitó -sin haberlo planeado- un cementerio local.

Jerry White

La princesa Diana estuvo tres días en Bosnia, durante su última jornada en el lugar iba atrasada a un par de reuniones y eventos pero algo dentro de ella le dijo que necesitaba ir al cementerio local. Así lo recuerda Jerry White, fotógrafo que viajaba a todos lados con la princesa en ese entonces. 

Llegó al lugar y entre las tumbas se cruzó con una mujer local, que lloraba sobre la tumba de su hijo muerto en la guerra. Ninguna hablaba el idioma de la otra, pero eso no impidió a Diana acercarse.

«Entonces, salimos del antiguo estadio olímpico que se había convertido en un cementerio masivo para los muertos durante la guerra. Observé a Diana ocupar su lugar entre cientos de lápidas. Era extraño, ahora que reflexiono en ella. Caminó lentamente, entre lápidas e incluso rosales amarillos. Se encontró con una madre bosnia que cuidaba la tumba de su hijo, llorando visiblemente. Diana no hablaba bosnio, y esta madre no sabía inglés. simplemente abrazado. Tan íntimamente, tan físico, tan emocional, madre a madre».

-Jerry White.

Jerry White
Jerry White

Definitivamente, nunca habrá nadie como Diana.

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