Por Catalina Maldonado
20 noviembre, 2020

A pesar de que siempre se rodean del servicio, durante un viaje a Australia, a Meghan no le importó resguardar a su marido mientras daba un discurso, incluso si eso significaba quedar empapada.

Un matrimonio que se acompaña y se apoya en todo momento, es un matrimonio que perdura. Y a pesar de que estemos hablando de que dos personas como Meghan y Harry —quienes están atendidos todo el día por gente de servicio— no significa que no puedan hacer un gesto de sacrificio por el otro. 

Así fue como una vez, mientras aún eran parte de la realeza, Meghan se bajó de su pedestal y sin problemas demostró que puede solucionar sus problemas y ponerse en segundo plano si de ayudar a su marido se trataba. 

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Durante un viaje a Australia por asuntos reales, una serie de fotografías se compartieron donde Meghan dejó de lado a la servidumbre y se ofreció ella misma resguardar a su marido mientras daba un discurso: sostuvo el paraguas para protegerlo de la lluvia a pesar de que, incluso, ella misma se estaba empapando. 

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Si bien sabemos las familias reales deben seguir una larga lista de protocolos, tanto en la vida privada y sobre todo en actos públicos, para Meghan no fue problema olvidarlos por un rato y ayudar a su esposo en un momento que realmente lo necesitaba.

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Admiramos su actitud, pues más allá de mostrar cara de molestia por mojarse de la lluvia, Meghan Markle miraba con mucho amor y respeto a Harry mientras se dirigía al público en el evento en Australia.

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Si algo está claro, es que no debemos esperar que nos traten como reinas mientras nosotras no demos lo mismo a cambio, y viceversa. Las relaciones deben ser un compromiso y entrega mutua y si hay veces que nos debemos sacrificar, todo será bien ratificado. Sino miren la cara de Harry y Meghan tras el discurso, donde abrazados y protegidos de la lluvia, reafirmaron una vez más su amor.

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¡Una lección de entrega y compromiso!

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