En el descanso absoluto, siempre destina un tiempo para el ejercicio, las risas… y para sus proyectos: lleva todo un mes concentrado en escribir su segundo tomo de memorias.

Todo esfuerzo trae su recompensa, dicen, y Barack Obama está disfrutando de la suya. Tras ocho años como Presidente de Estados Unidos, ha dejado claro que está aprovechando sus días de libertad. Inmediatamente después del cambio de mando, se fue a Palm Springs a jugar golf, para luego viajar a las Islas Vírgenes Británicas. Ah y claro, también decidió hacer unas pequeñas visitas en Nueva York y Hawái.

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Y su último y actual destino es la Polinesia Francesa. El ex Presidente comenzó a trabajar en su segundo tomo de memorias, y como todos necesitamos un lugar agradable para escribir, él escogió la isla Tetiaroa.

Desarrollar un buen texto toma tiempo, y por eso él no se apura: llegó a la isla el 15 de marzo y se encuentra en ella hasta el día de hoy.

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Durante este mes se ha quedado en el hotel de lujo The Brando. Ocupa una de las 35 villas que no sólo tienen piscina privada, sino que también su propia playa.

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El precio mínimo a pagar es de $ 2.700 dólares la noche y, al parecer, lo valen: era el lugar de los reyes de Tahití antes de que Marlon Brando comprara la isla en 1967.

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Pero no todo es relajo… Obama siempre demostró estar preocupado de su bienestar físico y no lo ha dejado de lado. Suele hacer rutinas de natación y los fines de semana se suma a él su esposa Michelle (¿quién más?). Sabemos que son una gran dupla, por eso ella llega a acompañarlo y hacer sus ejercicios de “stand up paddle”.

“Barack y Michelle Obama disfrutan de su escape al Pacífico Sur nadando y practicando stand up paddle”. 

Pero por muy lejos que uno pueda ir, la actualidad no se escapa. Las villas tienen un cuarto exclusivo de medios de comunicación, además de la disponibilidad de Wifi. Muchos piensan que obviamente Barack está al tanto de todo desde allá, mientras que otros están convencidos de que simplemente se ha desligado por completo. Los segundos podrían decir, en esa línea, que está haciendo honor al sobrenombre que le acuñaron al criticarlo por ser muy lento y comedido al tomar decisiones y pronunciarse más concretamente sobre temas tan controversiales y vitales como los ataques a Siria: no en vano lo llamaban “No Drama Obama”.

No podemos saber a ciencia cierta si es que efectivamente toma parte desde la isla, o si simplemente decidió alejarse de los problemas. Pero sí estamos seguros que de lo que escribe actualmente saldrá algo interesante…

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…y esperamos con ansias esas memorias.