Por Lucas Rodríguez
13 marzo, 2019

Se trata de un entrenamiento físico pensado para hombres sin paciencia ni tolerancia para algo solemne.

Aunque lleve ya bastante tiempo siendo destacada como una de las formas de ejercicio que más beneficios le trae a nuestro cuerpo y nuestra salud, para mucho el yoga es algo insufrible. No todos nacimos flexibles y laxos, además de con la paciencia necesaria para estar inmóvil por tanto tiempo. 

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Por suerte, toda la economía moderna gira en torno a encontrar alternativas de negocio, espacios donde se pueda crear una necesidad que luego pueda ser resuelta de una manera atractiva.

Sin más preámbulos, les presentamos el yoga de la ira.

Se trata de una variación canadiense del ejercicio zen derivado de Oriente. Reemplazando las poses solemnes que nos buscan conectar con las energías trascendentales, el “Yoga de la ira” busca conectarnos con la rabia y la frustración que nos ha hecho acumular ese pariente remilgón o ese compañero de trabajo perdedor que no puede dejar de lado la condescendencia. 

Entre medio de las sesiones de ejercicio e insultos, el yoga de la rabia les ofrece a quienes participen un preciado premio: un vaso de una sabrosa cerveza artesanal. Los mismos creadores del “yoga de la ira” admiten que no es para todos, pero que todo los que participen, salen completamente satisfechos. O borrachos. La línea que los diferencia es bastante tenue. 

Youtube: KHOU 11

Estamos esperando la noticia de que algún genio del emprendimiento decida transplantar esta gran idea a nuestros respectivos países.

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