Por Camila Cáceres
13 julio, 2017

¿Es posible morir de ternura?

Existe gran admiración por la pompa y la elegancia de la monarquía británica, pero es indudable que actualmente lo más popular es lo adorable que son sus jóvenes príncipes. Bueno, Harry también es adorable y William tiene sus momentos, pero me refiero a los pequeños George y Charlotte, las verdaderas joyas de la Corona.

Es tan fuerte el poder de su lindura que han logrado hasta ablandar al último gran ejemplo de tradición, formalidad y rectitud en el mundo, aunque como no si es su bisabuela: la mismísima Isabel II de Inglaterra. ¿Qué abuelita se puede resistir?

Así que a diferencia de lo que vivió en su propia infancia, cuando debía mantener distancia y estarse siempre respetuosamente callada, los niños no están obligados a seguir ningún protocolo mientras estén en privado con ella. ¡Ni siquiera tienen que decirle abuela!

Kate lo reveló todo en una entrevista el año pasado:

“Es muy especial agregar una niña pequeña a la familia. Somos muy afortunados de que George tenga una hermana pequeña. La Reina está muy feliz de que sea una niña. Desde que llegamos a Kensington, fue una de las primeras visitantes que tuvimos. Creo que le tiene mucho cariño a Charlotte. Siempre está mirándola, viendo qué está haciendo.

George sólo tiene dos años y medio, y la llama ‘Gan-Gan’.

Siempre les deja un regalo, alguna cosa pequeña, cuando se van a quedar en un cuarto y creo que eso demuestra lo importante que son para ella, lo importante que es la familia”.

Charlotte siguió la tradición y su «Gan-Gan» felizmente aceptó su nuevo título, tan noble como todos los que ya tiene.

¿Cómo le dices a tu abuelita?

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