Por Ronit Rosenberg
9 agosto, 2018

El ambiente está cada vez más denso en la Corona Española. Le dice “La Chacha”.

Es vox pópuli que Letizia Ortiz no es de agrado de sus suegros, los reyes eméritos Juan Carlos I y Sofía. Al menos antes de que casara con Felipe, todo España y el mundo entero sabía que la experiodista divorciada no era la esposa que los padres querían para un futuro rey. Después de la boda las cosas se calmaron y parecían llevarse bien, al menos frente a las cámaras, pero las aguas pacíficas se volvieron tormenta cuando a principio de este año Letizia y Sofía tuvieron un desencuentro evidente en la misa de Semana Santa en Palmas de Mallorca. 

Desde ese momento es que la Corona Española ya no pudo disimular más el tenso ambiente que se corta con tijeras dentro del Palacio. Aquel video fue la gota que rebalsó el vaso y la bomba -que venía construyéndose hace años- explotó. Poco tiempo después de la pelea de Letizia y su suegra, intentaron hacerlos parecer como una familia feliz yendo todos juntos a visitar al rey emérito Juan Carlos I tras una operación.

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A Sofía no le hizo mucha gracia en un comienzo la boda pero después entendió que el enlace era inminente y mejor intentaba ponerse en la buena con su futura nuera. En cambio, Juan Carlos fue el mayor detractor. Mandó al Servicio Secreto de Inteligencia de España a investigar a Letizia, pues mal que mal un día -como lo es actualmente- sería reina.

Tras la boda hicieron un trabajo de joyería para hacer parecer que todo iba bien, pero después de un tiempo las malas caras y la incomodidad en sus expresiones corporales fueron demasiado evidentes. Les pasaron la cuenta. Con todo este aire denso, salieron a la luz circunstancias en que Juan Carlos perdió la compostura con Letizia y no tuvo reparos en humillarla. 

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Felipe ha estado al medio de todo este conflicto y no le ha sido fácil salir airoso. Por un lado, tiene a su esposa -madre de sus dos hijas- y por el otro a su padres, las máximas autoridades de la Corona. En un principio Felipe defendió con pasión su amor con Letizia y no dejaría que nada ni nada se interpusiera entre ellos. Sin embargo, con el paso del tiempo, sus crisis matrimoniales los han distanciado y él ya no está tan seguro si defenderla es una opción.

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1. “No me gustas pero haré de ti una reina”

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El pasado de Letizia la condena, hasta el día de hoy, en la Casa Real. Cuando Felipe le presentó a su entonces novia a los reyes, Juan Carlos no disimuló su desprecio. La odiaba por ser periodista, una profesión que considera “enemigos” de la Corona, y además, por haber estado casada y ser divorciada. Para ese encuentro le dijo fuerte y claro: “No me gustas pero haré de ti una reina”. Este despectivo dicho, expresándole que la tendría que dejar a la altura -algo que no tenía- para estar en la Corona, Felipe no lo rechazó.

2. “Deja hablar a los demás”

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Estaban en una cena organizada por el rey Constantino de Grecia, hermano de Sofía, y de pronto se pusieron a conversar sobre la Guerra de Irak. Letizia, como buena periodista informada, expresó su opinión basándose en hechos y habló bastante rato sobre el asunto. Juan Carlos se sintió ¿amenazado? por la preparación de su nuera y le dijo: “Ya, ya Letizia, sabemos que eres la más inteligente de la familia pero deja hablar a los demás“.

3. Enfrentados en el Centenario de Don Juan

El rey emérito tenía la ilusión de juntar a toda su familia con motivo de los 100 años del nacimiento de Don Juan. Pero a la misa Letizia no permitió que fuera su hija la Infanta Leonor. Esto enfadó muchísimo a Juan Carlos y no tuvo reparos en enfrentarla, diciéndole que quería aguar sus planes y que todo lo hacía a propósito para provocarlo.

4. “La chacha”

Se sabe que hasta hoy, el rey emérito se refiere a su nuera con un despectivo sobrenombre; “la chacha”. Este nombre es como una forma de despreciarla por ser plebeya, provenir de una familia humilde, haber sido periodista y estar divorciada. Felipe y Letizia han escuchado varias veces este sobrenombre, y mientras ella se levanta y se va demostrando su enojo y repudio, Felipe no hace nada.

Y decían que las suegras son complicadas…

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