Por Pamela Silva
17 julio, 2017

¡El menú de primera clase es maravilloso!

Titanic es una de las películas favoritas de la humanidad, no confíes nunca en nadie que piense lo contrario. Y sí, todos sabemos que Jack también caía en esa tabla, pero la historia no habría sido la misma si el muchacho no se muere y Rose de vieja no tira esa joya al mar.

Cómo vivir sin este meme, cómo.

Y obviamente, también saben que el Titanic fue un barco de verdad y que los personajes de Kate Winslet y Leíto DiCaprio están basados en personas reales, pero no es una historia 100% verídica. También saben que si tienen la esperanza de que Kate y Leíto tengan una relación y así Jack y Rose sean felices por siempre, están perdiendo su tiempo. 

Uno de los grandes logros de Titanic no es sólo tener una historia de amor que nos hace sufrir a todos, sino que también es una película que refleja las marcadas diferencias sociales que existían en la época. 

En la película pudimos verlo en la forma en la que discriminaban a Jake, la calidad de las habitaciones que tenían y cómo la tercera clase era la última prioridad para subirse a los botes.

Pero otro elemento que refleja muy bien este clasismo, y que no se explicita en la película, es la comida. El menú que tenía cada una de las tres clases era MUY diferente entre sí.

1. Primera clase

delish

El almuerzo de primera clase consistía en dos opciones de consomé, filetes grillados, huevos, pollo, carne de cordero, vegetales y bollos rellenos. También toda una oferta de productor grillados, como patatas y platos orientales.

Tenían un buffet en el que podían pedir salmón a la mayonesa, camarones, anchoas, varios tipos de pescado y carnes, jamones, pastas, vegetales y muchos quesos.

Además, claro está, de una gran variedad de postres como manzanas al merengue, pasteles o budín.


2. Segunda clase

delish

La segunda clase para el desayuno tenía fruta, cereales, pescado, tocino e hígado, desayuno americano, salchichas grilladas, puré de patatas, jamón y huevos fritos.

A toda esa oferta se le sumaban de los alimentos dulces, como panqueques con jarabe de arce, mermelada. Junto a té o café.

delish

En cuanto a la cena, también tenían consomé -aunque en menos variedades-, varios tipos de pescado, pescado y carnes rojas con muchas opciones de salsas y aderezos. Tenían puré, arroz, papas cocidas.

De postre había budín, les ofrecían vino, helado, nueces, fruta fresca, queso, galletas y café.


3. Tercera clase

delish

El desayuno era gachas de avena y leche, patatas, jamón y huevos cocidos. Y el infaltable pan con mantequilla, mermelada, té y café.

Para la cena había sopa de arroz, pan fresco, galletas, maíz, patatas hervidas, pudín y fruta -no fresca, claro-.

Más tarde podían comer carne helada, queso, pan con mantequilla, galletas y queso.

Y si se fijan, el menú de la tercera clase es mucho más escueto que los otros. Porque de la primera, sólo se ha recuperado uno del almuerzo.