Por Antonio Rosselot
7 abril, 2021

En septiembre de 2020 la cantante inglesa quiso celebrar su carnaval favorito a la distancia, pero los cibernautas la criticaron de inmediato por apropiación cultural; algunos incluso pidieron cárcel para ella.

Adele es una artista que en general goza de estar bien posicionada en la opinión pública, siendo muy querida y respetada por su calidez y su maravillosa voz. Sin embargo, en este artículo recordaremos una foto que le trajo una de sus grandes polémicas en el último tiempo.

A comienzos de septiembre de 2020, la cantante —que estaba en medio de su impactante proceso de pérdida de peso— publicó una foto en su cuenta de Instagram vistiendo un top de bikini con los colores de la bandera de Jamaica, además de un peinado tipo “afro” caribeño, con varios nudos bantú que compactaban su cabellera castaña. El conjunto estaba completo con unas plumas amarillas que Adele fijó en su espalda.

Resulta que la artista, que vive hace un buen rato en Los Angeles (EE.UU), quiso recordar con nostalgia una clásica celebración que se hace todos los años en Londres: el carnaval de Notting Hill, que en 2020 fue suspendido por la pandemia de coronavirus. Sin embargo, parte del cibermundo malinterpretó su fotografía y la criticó por apropiación cultural.

“Si el 2020 ya no podía ser un año más raro, aquí está Adele con sus nudos bantú y una apropiación cultural que nadie le pidió”, señaló un tuitero, mientras que otra comentó que “esto es un problema de todas las mujeres blancas en la cima del pop. Odio tener que verlo”. Incluso llegaron a pedir cárcel para la cantante de “Hello”.

Por otra parte, muchos usuarios se burlaron de su imagen comparándola con Cynthia, la muñeca de Angélica de Rugrats, o reversionando sus canciones más famosas con ritmos dancehall y reggae, propios de Jamaica.

Sin embargo, muchas celebridades salieron a defenderla en las mismas redes sociales, tales como la modelo Naomi Campbell —de raíces jamaicanas— o el diputado laborista británico David Lammy, quien tuiteó el siguiente mensaje: “Todo este revuelo ignora por completo el espíritu del carnaval (…) Adele nació y creció en Tottenham, y sabe de qué va la historia. Gracias, Adele. Perdona a tus odiadores”.

El carnaval de Notting Hill data de 1966 y fue organizado en esa instancia por la activista Rhaune Laslett, que pretendía celebrar la multiculturalidad del vecindario y fomentar la integración entre las comunidades de distintos orígenes. Por esto es que Adele, que conoce bien la celebración, optó por su conjunto caribeño para celebrarlo a la distancia.

Getty Images

Este tipo de polémicas son comunes para la gente famosa pero, en este caso, la cosa se disparó hasta niveles insospechados. En todo caso, es una de las pocas situaciones complicadas en las que se ha visto: como persona y artista, ¡Adele es intachable!

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