Por Ignacio Mardones
2 octubre, 2015

Esto es lo que pasa por no leer bien los mensajes antes de enviarlos

Todos los que hemos sido víctimas del autocorrector sabemos que a veces pueden suceder cosas graves… Pero quizás pocos errores hayan desencadenado algo tan gracioso como éste. Lo que ocurrió fue que una madre le pidió a una amiga (por mensaje) que hiciera una torta para el cumpleaños número 21 de su hija Laura, pero cometió un pequeño error:

mensaje1

En la parte final del texto habla sobre poner una “niña ciega” en la cima, pero claramente ese no era el objetivo. Ella en realidad quería una niña rubia en la parte superior, de ahí salió la confusión de palabras (en inglés: blind y blond).

“Mi mamá ordenó una torta para el cumpleaños de mi hermana y pidió una niña rubia en la parte superior, pero se autocorrigió como “ciega” y nos entregaron esto”

Finalmente, después de reflexionar sobre lo que había ocurrido. La cumpleañera decidió conservar la torta y tomárselo con humor. Seguro nunca olvidará su cumpleaños número 21…

¿Qué te pareció?

Puede interesarte