Por Antonio Rosselot
9 septiembre, 2019

El domingo 8 de septiembre llegó el descanso eterno para el cantante, quien sufrió graves problemas de salud en sus últimos años.

La madrugada del pasado domingo 8 de septiembre quedará en el recuerdo como la jornada que vio partir a un grande de la música hispana: después de sufrir graves complicaciones renales, Camilo Sesto dejó de existir a los 72 años en Madrid (España).

El Periódico

El célebre cantante español, responsable de éxitos que se han traspasado de generación en generación, pasó sus últimos días en la Clínica Quirón de dicha ciudad, donde según su manager Eduardo Guervós, el artista «estaba delicado, pero lleno de vida». Guervós cuenta cómo fueron esas horas previas a la muerte del intérprete de «Vivir así es morir de amor»:

«El jueves [5 de septiembre] por la noche Camilo empezó a enfermar y el sábado fuimos a la clínica Quirón de Madrid (…) empezó con que no tenía ganas de comer, de beber ni de nada. El viernes en la tarde hablamos con su doctora de cabecera y nos dijo que fuéramos a urgencias (…) a la 1:50 de la madrugada del domingo [hora española] le dio el primer paro. Lo recuperaron y en la segunda parada ya no pudo resistirlo».

Eduardo Guervós, manager de Camilo Sesto, a Las Últimas Noticias

ABC Diario

La vida de Sesto, oriundo de la provincia de Alicante, estuvo marcada por los problemas de salud. El artista ya había evidenciado estar muy delicado a fines de 2018, cuando se le vio con dificultades para caminar y hablar a la hora de presentar «Camilo Sinfónico», un disco recopilatorio de sus grandes éxitos, para el cual iba a hacer una gira. Finalmente, los shows fueron cancelados.

Su historia de enfermedades graves comenzó en 2001, cuando tuvo que ser sometido a un transplante de hígado. De ahí en adelante, se acumula una serie de accidentes domésticos —que le valieron un par de operaciones—, problemas en uno de sus pies —tres intervenciones quirúrgicas— y el ya mencionado fallo renal, siendo las dos últimas las que le complicaron la salud en los últimos días; de hecho, el manager de Sesto confirmó que habían agendado un transplante de riñón para su cliente el próximo 25 de octubre.

Guervós también fue consultado por los funerales del artista, que deja un legado de 40 producciones discográficas y más de 70 millones de discos vendidos. «No sabemos qué haremos aún. Recién decidiremos con la familia», señaló el manager.

Sesto se merece un funeral para el recuerdo: un destino similar al que han tenido sus canciones, que siguen siendo cantadas tanto por los millennials, como por los baby boomers y por la vieja guardia.

La Tercera

Pocos artistas son realmente transversales a la edad de su audiencia, y el recuerdo de Sesto se quedará en la memoria de todos nosotros. ¡Brindemos por Camilo!

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