Por Antonio Rosselot
30 septiembre, 2020

Según Ignacio Camacho Arroyo, de la facultad de Química de la UNAM, el enamoramiento —o primera fase del amor— hace que la expresión de nuestros genes de respuesta inmunológica aumente. Es decir: ¡si amas, te cuidas!

En los últimos meses hemos visto muchísimas teorías sobre posibles curas o tratamientos alternativos para combatir el COVID-19, algunas comprobadas, otras descartadas y otras de las que aún no se sabe su efectividad.

Quizás pueda quitarle seriedad a la incansable lucha para eliminar el coronavirus del mundo, pero si de algo sirven estas teorías, es para sacarnos un poco de la tensión y el susto que han caracterizado a este 2020.

Ignacio Camacho Arroyo, investigador de la Facultad de Química de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), señaló que estar enamorado ayudaría a hacerle frente al COVID-19. Sí, leyeron bien.

De acuerdo a lo publicado en uno de los últimos boletines de la UNAM, durante el enamoramiento —o primera fase del amor—, en los seres humanos aumentan las defensas contra cualquier microorganismo, ya que aumenta también la expresión de los genes involucrados en la respuesta inmunológica.

UNAM

“En esta etapa vamos a tener más defensas contra cualquier microorganismo. Si estamos enamorados y nos enfermamos de COVID-19, por ejemplo, es mucho más posible que podamos resistir al virus”.

Ignacio Camacho Arroyo, investigador de la UNAM

Camacho también dice que el amor consta de tres fases: el enamoramiento, el amor pasional o de consolidación y el amor de compañía.

En la primera de estas etapas, la actividad en nuestros cerebros cambia selectivamente en distintas regiones del sistema nervioso central, activando las sensaciones de confianza y seguridad en la corteza cerebral y desactivando el juicio y la percepción de la realidad.

“Cuando se está en la etapa inicial del enamoramiento, la percepción de la realidad es un poco diferente de lo que ocurre, pero esta activación o desactivación de las zonas del cerebro no dura toda la vida”.

Ignacio Camacho Arroyo, investigador de la UNAM

El investigador también arrojó otras claves para entender el amor desde una perspectiva biológica, pero para estos efectos, nos quedamos con la primera de sus conclusiones.

Así que ya saben, si están sintiendo las mariposas en el estómago y no pueden dejar de pensar en su media naranja, a su vez están generando anticuerpos contra esta maldita pandemia. ¿Qué mejor?

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