Por Luis Aranguren
7 noviembre, 2019

Al no querer expresarse o tener miedo del «qué dirán», prefieren atacar a los que sí viven feliz siendo ellos mismos.

El amor no mide de géneros o sexos, en cualquier momento nace y solo hay que dejarse llevar o bueno tal vez eso sería lo normal. Lamentablemente hay quienes aún viven en el pasado y se dejan llevar por ideas algo retrógradas y conservadoras.

El problema con esto es cuando transforman sus opiniones en odio y actos violentos que afectan directamente otras vidas.

BBC

Según un estudio psicológico por la Revista de la Personalidad y Psicología Social esta repulsión que siente es porque les gusta, pero algo les impide aceptarlos. El estudio dirigido por Richard Ryan aportó mucha evidencia que demuestra que no es odio lo que sienten sino más bien miedo y ansiedad.

“En muchos casos se trata de personas que se encuentran en guerra consigo mismas y llevan sus conflictos al exterior”.

-Richard Ryan

Esto no tiene que ver con el estar de acuerdo o no con la homosexualidad, se relaciona realmente con la necesidad que sienten algunas personas por atacar a quienes disfrutan de una relación tranquila con alguien de su mismo sexo.

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Para el estudio se reunieron 160 estudiantes universitarios de Alemania y USA, a todos se les mostró contenido sexual para luego relacionarlo con su historias familiares y el respeto a la homosexualidad.

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Para nada fue sorpresa que los estudiantes con padres afectivos y respetuosos actuaban de mejor manera ante esa situación. Por otra parte los de padres conservadores eran más reservados, podían llegar a sentir temor cuando se relacionaba ese tema consigo mismo.

“En una sociedad predominantemente heterosexual, el “conócete a ti mismo” puede ser un desafío para muchos individuos gays. Pero en hogares controladores y homofóbicos, abrazar una orientación sexual minoritaria puede ser aterrador”.

-Netta Weinstein, científica del estudio

Lo importante en este estudio es aprender a respetar y sobretodo a tolerar, no hay una fórmula exacta para la felicidad y cada uno la alcanza a su modo.

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