Por Pamela Silva
26 julio, 2017

La «maldición del segundo hijo» es completamente cierta.

Tener hijos te cambia la vida. Cuando eres madre o padre dejas de ser tu prioridad, ahora son los niños los que se llevan toda la atención. ¿Tienes trabajo o clases? Siempre tienes que encontrar la forma de que ellos estén bien, y después preocuparte por ti. Y si me imagino que uno ya es complejo, no puedo -ni quiero- imaginar como es tener dos, tres o ¡15 hijos!

Criarlos es complicado, y aunque nuestros padres prometieron querernos la misma cantidad a todos, sabemos que no es verdad. Que siempre hay uno que los progenitores prefieren por sobre los otros. 

Además, el orden en el que naces también afecta: ser el mayor, menor o el de al medio tiene sus características indiscutibles. Cada uno trae un distinto set de beneficios y problemas que nadie puede evitar.

Un estudio realizado por Joseph Doyle, economista del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), demostró que los segundos hijos son los más problemáticos de la familia. 

Esto es porque los segundos hijos tienen entre un 25% y 40% de posibilidades de tener problemas en la escuela o con la policía.

¡Pero espera! Antes de que quieras culpar a tus padres por arruinar tu futuro al tenerte después que tu hermano o hermana mayor, tienes que saber esto: ellos no tiene la culpa.

El mismo estudio indica que los responsables de esto serían los hermanos mayores.

“Mientras que el primogénito tiene como modelos a los adultos, los hijos segundos tienen como modelos a niños de dos años, sus hermanos mayores. La inversión (de tiempo) de los padres es diferente y estas indiferencias probablemente contribuyen a las diferencias que vemos en el mercado de trabajo y en la delincuencia”.
-Joseph Doyle.
Así que si eres el segundo hijo, tienes todo el derecho de ir a reclamarle a tu hermano mayor por tus problemas. 

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