Por Ronit Rosenberg
27 noviembre, 2018

Si haces dieta pero te pones de mal humor con frecuencia, estás arruinando todo el esfuerzo.

Si te haz pasado toda la vida intentando bajar de peso con dietas extremas, ejercicios y duros entrenamientos, pero aún sientes que no estás con tu mejor figura…¿te has puesto a pensar cuántas veces al día estás de mal humor? Pues sí, aunque no lo creas incide directamente el estado de ánimo en tu salud y en tu estética. Es hora de replantearse si vale la pena o no enojarse por aquello o por lo otro.

La ciencia comprobó que ser malhumorado/a nos hace aumentar de peso, pues cuando estamos enojados y estresados, el cuerpo fabrica adrenalina y cortisol, y ambos provocan un proceso de inflamación del cuerpo. Las células inflamadas no pueden liberar la energía y se van acumulando en forma de kilos.

@shannon.henrry

Juan Manuel Romero Villa, nutriólogo mexicano, descubrió que una de las causas de aumentar de peso está ligado fuertemente al tema emocional. Y claramente es imposible estar de buen humor siempre, pero como recomendación de los expertos es necesario intentar tomarse las cosas con tranquilidad y no ofuscarse demasiado.

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Elevados niveles de cortisol en el organismo, además, no solo contribuyen a subir de peso, sino también disminuye la fertilidad, provoca ansiedad, afecta el ciclo del sueño y por ende; la piel comienza a sufrir daños irreversibles. 

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Para mantenerse en forma no sólo es necesario alimentarse adecuadamente y ejercitarse, sino también dormir lo suficiente, descansar física y emocionalmente y saber controlar lo mejor posible nuestras emociones. 

Así que ya sabes…antes de enojarte con alguien, pregúntate si por aquella persona vale la pena subir de peso…

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