Por Pamela Silva
3 enero, 2019

¿Vieron? Por algo siempre soy mal genio, es mi instinto protector.

Ser una persona malhumorada no es sencillo, no crean que es muy simpático enojarse casi que por cualquier cosa y andar por la vida con tanta negatividad, pero no es algo que podamos controlar. Y sucede que ese mal humor que tanto caracteriza a muchas personas es mucho más útil de lo que piensan. 

Porque hay muchos estudios e investigaciones que aseguran que “seguir nuestros instintos” no son simplemente patrañas sino que algo real. 

El problema, es que cuando las personas son muy alegres no son capaces de seguir esos instintos como corresponde, mientras que las personas malhumoradas pueden hacerlo sin problemas. 

Pexels

Probablemente, porque como no están tan felices no hay muchas cosas que los puedas distraer. 

En específico, en 2006 se publicó un estudio en The Journal of Experimental Social Psychology que reveló que las personas malhumoradas son mucho más capaces que las alegres de detectar a los mentirosos. 

El estudio se basó en un experimento social que forzaba a los participantes a detectar a un mentiroso y para probar los efectos del estado de animo, los detectores fueron separados en dos grupos: aquellos con ánimo negativo que habían visto un cortometraje sobre el cáncer y otros con ánimo negativos que habían visto un clip de comedia. 

“(El mal humor) aumentó el escepticismo de los sujetos en relación con lo que debían juzgar y mejoró su precisión al identificar las comunicaciones falsas, mientras que los sujetos que estaban de buen humor fueron más propensos a sentir confianza e ingenuidad”.

The Journal of Experimental Social Psychology

¿Terrible, no? La idea de que si somos más miserables en la vida somos más capaces de reconocer la falsedad ajena (aunque realmente tiene mucho sentido, porque posiblemente somos miserables porque vemos a través de las mentiras, mientras que los que viven felices son ciegos ante lo que ocurre a su al rededor). 

Otros estudios publicados en Psychology Today ahondaron más en el por qué estar malhumorados ayuda a detectar a mentirosos y falsos. Y la respuesta es una que dan para muchas cosas: la evolución. 

Y contra la evolución, no tenemos mucha pelea que dar. 

“Los seres humanos desarrollaron la habilidad de experimentar emociones negativas por una buena razón: en cantidades moderadas, nos protegen de lo que podría hacernos daño y nos ayudan a alcanzar el éxito. Los humanos de la antigüedad que eran capaces de sentir desconfianza, miedo, ansiedad e incluso ira, habrían sido menos proclives a involucrarse en situaciones perjudiciales o habrían podido sobrellevarlas de una mejor manera que aquellos que no eran susceptibles a esos sentimientos”.

Psychology Today .

Así que ya saben, si son malhumorados pueden verlo como algo positivo (aunque honestamente, no sé qué tan positivo sea vivir así). 

¿Qué prefieren? ¿Ser malhumorados pero infelices, o felices pero ignorantes ante la verdad en nuestros cercanos?

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