Por Antonio Rosselot
7 agosto, 2019

Mariame y Ndeye comparten hígado, vejiga y sistema digestivo, y ambas han luchado juntas para mantenerse vivas. Después de un astronómico esfuerzo de Ibrahima, su padre, buscarán hacer una vida normal junto a otros pequeños.

Ibrahima Ndiaye, un padre de familia senegalés, ha tenido unos últimos años bastante duros. Sus hijas gemelas Marieme y Ndeye nacieron siamesas —unidas por el torso—, y los médicos de su país le daban solo unas pocas semanas de vida dado lo delicada de su situación. Fue así como Ibrahima agarró a Mariane, Ndeye —de ocho meses— y a sus otros cuatro hijos y se los llevó a Londres para buscar una posible alternativa de vida a las siamesas.

FB: Ibrahima Ndiaye

Así fue como llegó al Great Ormond Street Hospital de Londres, institución que sabe de siameses: hace sólo unos días lograron separar con éxito a Safa y Marwa, dos bebés paquistaníes que habían nacido separadas por el cráneo. Gracias al cuidado y atención de los médicos, Marieme y Ndeye lograron desafiar al destino y hoy ya tienen tres años de vida.

Luego de una serie de exámenes preliminares, los médicos del hospital pensaron en la posibilidad de hacer una cirugía para separar a las pequeñas senegalesas, pero se dieron cuenta de que si bien ambas tienen su propia columna vertebral y corazón, hay una serie de órganos compartidos que harían imposible la operación.

FB: Ibrahima Ndiaye

«Los doctores ahora saben que enfrentan un caso muy único y complejo. Ellas están muy unidas internamente y esto explica por qué han sobrepasado todas las expectativas: están trabajando juntas para mantenerse ambas con vida, y la situación es un poco más optimista ahora».

Ibrahima Ndiaye, padre de las gemelas siamesas, a BBC

Hay que hacer hincapié en ese último dato: ambas están trabajando para mantener la vida de la otra, y no es un tema meramente simbólico. Los médicos encontraron que como Marieme y Ndeye comparten un hígado, una vejiga y todo su sistema digestivo, ninguna de las dos podría sobrevivir sin la otra.

«Esta es una gran vuelta en el caso. Antes, la conversación era sobre si podíamos y debíamos separarlas, pero ahora sabemos que esa decisión ya no es viable».

Gillian Body, pediatra del Noah’s Ark Children’s Hospital for Wales, a BBC

FB: Ibrahima Ndiaye

Tomando lo anterior en cuenta, Ibrahima decidió que las niñas debían seguir juntas durante el tiempo que les quede de vida. Fue todo más fácil para él luego de la determinación de los médicos, y ahora está pensando en el futuro inmediato de sus hijas: la escuela primaria.

Actualmente la familia Ndiaye está viviendo en Cardiff (Gales), donde las chicas están yendo a una sala cuna durante unas pocas horas a la semana, pero en septiembre entrarán a una guardería durante las mañanas. Ibrahima dice estar muy ilusionado al respecto.

FB: Ibrahima Ndiaye

«Es otro capítulo que se abre y que nos trae esperanza. No es algo que nos haga olvidar toda la situación, pero he aprendido que cuando es tiempo de celebrar, hay que celebrar y ver un futuro brillante. Me puedo imaginar lo emocionante que será para mí verlas con un uniforme puesto, ya que muchas veces pensé que ese día no llegaría nunca».

Ibrahima Ndiaye, padre de las gemelas siamesas, a BBC

Sin duda, este padre se merece el cielo por todos los sacrificios que ha hecho para sus hijas y familia. Ahora sólo esperamos que Marieme y Ndeye mantengan su buen estado de salud y puedan aprovechar lo más posible su infancia.

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